Al menos unos 5.000 manifestantes desafiaron a la pandemia y marcharon contra el nuevo presidente de Perú, Manuel Merino, la noche del miércoles en Lima, mientras desde los edificios de varios barrios de la capital resonaban los cacerolazos en una protesta convocada por las redes sociales.

Las marchas pacíficas se realizaron en el centro histórico de Lima y en el distrito de Miraflores, al sur de la capital peruana.

Portando carteles donde se leía "Merino no nos representa" y "Merino no es mi presidente", los manifestantes, en su mayoría jóvenes, marcharon cantando al ritmo de tambores.

En general, los manifestantes llevaban mascarillas y mantenían una distancia física mayor a un metro para cumplir la norma de las autoridades y no dar pie a eventuales detenciones por la policía.

En Miraflores, la nutrida marcha recorrió la avenida principal del distrito y el parque central bajo fuerte resguardo policial.

En forma paralela, más de 3.000 manifestantes ocuparon la plaza San Martín, epicentro de las manifestaciones políticas en el centro de Lima, según imágenes de video difundidas por el portal IDL Reporteros.

Las marchas se extedieorn también a otras zonas de la capital, como el distrito de San Miguel, según imágenes difundidas por las redes sociales. Paralelamente resonaron cacerolazos desde las ventanas de edificios de varios barrios de la capital.

Las protestas se convocaron a través de las redes sociales Twitter, Tik Tok y Facebook.

La segunda jornada en contra de Merino sorprendió pues se había anunciado un día nacional de protestas para este jueves.

Merino designó en la mañana al conservador Antero Flores-Aráoz, un político duro de viejo cuño, como primer ministro.

El gabinete ministerial será nombrado recién este jueves porque no ha sido fácil encontrar candidatos para completar los 18 ministerios, según el flamante primer ministro.

El Congreso de tendencia populista que dirigía Merino destituyó al presidente Martín Vizcarra la noche del lunes en un juicio político relámpago de menos de ocho horas.

Los parlamentarios alegaron como causal de despido la "incapacidad moral" del presidente debido a que está siendo investigado por la fiscalía en un caso de presunta corrupción cuando fue gobernador de la región Moquegua, en 2014. Vizcarra niega los cargos y haber recibido sobornos.