El presidente de Estados Unidos, Joe Biden, lamentó el lunes el fallecimiento "trágico" del joven afroestadounidense Daunte Wright, quien recibió un disparo la víspera por la policía durante un control de tráfico, pidiendo que las manifestaciones sean "pacíficas" tras una primera noche de tensiones.

"Lo que ocurrió" el domingo en Brooklyn Center, un suburbio de Minneapolis, "es verdaderamente trágico, pero creo que hay que esperar a ver lo que muestra la investigación", afirmó a los periodistas. 

"Mientras tanto, quiero volver a dejarlo claro: no hay absolutamente ninguna justificación, ninguna, para los pillajes". Las manifestaciones pacíficas "son comprensibles", añadió.

Policía señala que fue un error

Los hechos sucedieron en Brooklyn Center, una ciudad ubicada a orillas del río Misisipi, en el condado de Hennepin, en Minneapolis, Minnesota. 

De acuerdo a los testigos, Wright fue detenido mientras conducía, esto, por tener un ambientador en su carro que obstruía un espejo, lo que fue considerado como una infracción de tránsito.

El Departamento de Policía de la ciudad alega que, al solicitar a Wright que detuviera el vehículo, las autoridades descubrieron una orden judicial en su contra por pertenecer a una banda criminal, por lo que planearon llevárselo bajo custodia, sin embargo, Daunte se resistió.

Fue entonces que un agente confundió por error su pistola eléctrica para paralizar a Daunte, señala AFP.

"El oficial sacó su pistola en lugar del taser", dijo Tim Gannon, el comandante de la policía de la localidad de Brooklyn Center en una conferencia de prensa. "Fue una descarga accidental que resultó en la trágica muerte" de Daunte Wright.

La muerte de Wright desató protestas en Minneapolis en un momento en que la ciudad ya está bajo tensión por el juicio contra un expolicía por la muerte de George Floyd. 

"No hay nada que pueda decir para aminorar el dolor de la familia de Wright", indicó. 

Gannon mostró a la prensa un video de la cámara de un agente que muestra a los oficiales sacando al joven de su coche tras haberlo detenido por una infracción de tráfico. 

Mientras Wright forcejea con la policía, una agente grita "taser, taser". 

Después uno de los agentes clama "Dios mío, le disparé", mientras el joven herido de muerte, se aleja. 

Comentarios