La coalición de gobierna en Japón se proyecta como ganadora en las elecciones a la Cámara Alta del Parlamento de este domingo, dos días después de que el ex primer ministro Shinzo Abe fuera asesinado durante un mitin de campaña.

La formación gobernante, el Partido Liberal Democrático (PLD), al que pertenecía Abe y sus aliados del partido Komeito obtendrían entre 69 y 83 de los 125 escaños de la Cámara Alta, según una proyección de la cadena estatal NHK.

Incluso antes del asesinato que conmocionó al país, el LDP y Komeito se situaban en camino para cimentar su mayoría, pero tras la muerte de Abe el número de escaños que consigan va a ser observado de cerca para estimar el impacto del crimen.

Dos horas antes de que cerraran los recintos de votación, la tasa de participación era de 27,38%, ligeramente por encima a la de las elecciones precedentes a la Cámara Alta.

El asesinato del exdirigente, que fue baleado el viernes, empañó la votación, pero el primer ministro y sucesor de Abe, Fumio Kishida, insistió en que la conmoción no va a detener el proceso democrático.

El cuerpo de Abe llegó a Tokio el sábado desde la región del oeste donde fue baleado el viernes.

El asesinato conmocionó al archipiélago y a la comunidad internacional, que envió una multitud de condolencias y condenas al crimen, incluso de países con los que Abe tenía vínculos tensos, como China y Corea del Sur.

El hombre acusado de su asesinato, Tetsuya Yamagami, de 41 años, está detenido y declaró a los investigadores que atacó a Abe porque creía que el político estaba vinculado a una organización que no fue identificada.

La prensa local describió a esta entidad como una organización religiosa y dijo que la familia de Yamagami había sufrido problemas financieros como consecuencia de las donaciones de su madre al grupo.

Según reportes, el sospechoso visitó la región de Okayama el jueves, con la intención de asesinar a Abe en otro acto, pero se echó atrás debido a que los participantes tenían que inscribirse con nombres y dirección.

- "Un remordimiento tan amargo" -

Abe pronunciaba un discurso de campaña en la región occidental de Nara para apoyar a un candidato del PLD cuando el sospechoso le disparó.

Tras recibir dos impactos en el cuello, Abe fue declarado muerto horas después, pese a los esfuerzos desplegados por un equipo de 20 médicos.

Japón es un país donde hay pocos delitos violentos y están en vigor leyes estrictas sobre el porte de armas, por lo que la seguridad en los actos de campaña es laxa.

Sin embargo, tras el asesinato de Abe se reforzaron las medidas para el resto de los actos de Kishida. 

La seguridad en los colegios electorales era la habitual, sin embargo, Takao Sueki, un votante de 79 años, afirmó que ejerce el sufragio con la inestabilidad internacional en su mente, incluyendo la invasión rusa contra Ucrania.

"Al ver la situación del mundo ahora, pienso cada día cómo Japón va a manejar esta situación", explicó.

Además, dijo que cree "firmemente" en que si las personas tienen desacuerdos, deberían resolverlos con diálogo.

Hacia las 14H00 hora local, la participación era de 18,79%, levemente superior a las últimas elecciones de este cuerpo legislativo hace tres años.

El sábado, la policía admitió que hubo fallos en el dispositivo de seguridad de Abe y prometió una investigación exhaustiva.

"Creo que es innegable que existieron problemas con las medidas de protección y seguridad", dijo el jefe de la policía de la prefectura de Nara, Tomoaki Onizuka.

El alto mando añadió en lágrimas que desde que se convirtió en agente en 1995 nunca había tenido "un remordimiento tan amargo y un arrepentimiento tan grande como este". 

El asesinato del político más conocido de Japón fue condenado en todo el mundo. El presidente estadounidense, Joe Biden, ordenó que las banderas se izaran a media asta el domingo y el mandatario chino, Xi Jinping, se dijo "profundamente entristecido".

- Un velorio público y un funeral privado -

El despacho de Abe informó a la AFP que un velorio tendrá lugar la noche del lunes y que el martes solo su familia y amigos más cercanos acudirán a un funeral sobrio.

La prensa local reportó que se espera que ambos eventos se celebren en el Templo Zojoji, en Tokio.

El jefe de la diplomacia de Estados Unidos, Antony Blinken, que está de gira por Asia, visitará Japón el lunes para dar el pésame en persona.

Kishida, de 64 años, mantiene una sólida mayoría parlamentaria junto con su aliado en la coalición de gobierno, Komeito.

Se espera que con los comicios del domingo se consolide ese control del poder, dejando a Kishida aún mejor posicionado para entrar en unos "tres años dorados" en los que no se enfrentará a más elecciones.

No obstante, le esperan importantes obstáculos políticos, como la inflación y la escasez de energía.

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