El presidente de Chile, Sebastián Piñera, promulgó este viernes una ley que permite un nuevo retiro del 10% de los fondos de pensiones de los trabajadores como forma de aliviar la crisis económica que trajo la pandemia del coronavirus.

El proyecto fue aprobado el jueves en el Parlamento y permite el retiro, por segunda vez desde agosto de este año, de 10% de los fondos privados de pensiones que cada trabajador acumula en las Aseguradoras de Fondos de Pensiones (AFP).

Estos fondos privados han sido uno de los tres principales blancos de las protestas sociales que han sacudido Chile desde octubre de 2019, porque pagan pensiones muy bajas y muy lejos del 100% del último sueldo, como prometieron cuando se implementó este sistema durante la dictadura de Augusto Pinochet (1973-1990).

Luego del primer retiro, ya en septiembre se reflejó una reactivación tímida del comercio, tratamientos de salud y reducción de impagos. 

"Estamos muy conscientes de los desafíos sociales que se derivan de la pandemia del coronavirus, de la recesión de la economía mundial y de la urgencia y justicia de mejorar las pensiones de todos los chilenos. Por eso nuestro gobierno ha buscado hacer frente a ambos desafíos en forma simultánea", indicó el mandatario al firmar la nueva ley que habilita un mecanismo al que un principio se opuso.

Inicialmente, el proyecto del Ejecutivo contenía una serie de requisitos, como el pago completo de impuestos por los montos retirados y la obligatoriedad de restituir los fondos a futuro.

Pero en su trámite en el Parlamento quedó casi en iguales condiciones que la iniciativa opositora, salvo en materia impositiva para quienes perciben más de 2.000 dólares mensuales.

La gran mayoría de la población aprueba el segundo retiro, según los sondeos. El primer retiro fue solicitado por unos 10 millones de trabajadores, quienes sacaron de las AFP unos 18.000 millones de dólares.

Comentarios