El ministro de Salud de Paraguay, Julio Mazzoleni, renunció este viernes cuestionado por su gestión en medio de un recrudecimiento de la pandemia en el país, y presionado por una resolución del Senado en la víspera que lo instó a apartarse del cargo.  

Mientras se multiplican las protestas por la escasez de insumos sanitarios, el funcionario fue duramente criticado por legisladores, incluso del partido gobernante, y sindicatos del personal de salud.

Con 30 votos de 45 legisladores, el Senado emitió el jueves una resolución en la que pidió al ministro dar un paso al costado.

En una declaración transmitida por la emisora estatal, Mazzoleni cumplió este viernes con lo solicitado: "Es un momento donde es absolutamente necesario que estemos unidos para combatir la pandemia y por sobre cualquier persona está el interés nacional y ojalá que esta decisión sirva para la unión del país".

El renunciante atribuyó su alejamiento a la "necesidad del Gobierno de tener un buen relacionamiento con el Congreso y atendiendo a los intereses superiores de la Nación".

Mazzoleni se reunió temprano con el presidente Mario Abdo Benítez en el Palacio de Gobierno y anunció su decisión tras el encuentro. Hasta el momento, el presidente no hizo inmediatamente declaraciones al respecto.

El último informe arrojó el jueves un total de 164.310 contagios con 3.256 fallecidos en el país, desde el primer caso registrado hace casi un año.

Carlos Morínigo, neumólogo del Instituto Nacional de Enfermedades Respiratorias y del Ambiente (Ineram), que concentra los enfermos más graves de covid-19, dijo que los hospitales "están trabajando al tope" y que "la situación es complicada".

"Más complicada aún es porque estamos sin cabeza (ministro). Queremos que esto se solucione lo antes posible para llevar tranquilidad a la ciudadanía", dijo el médico en declaraciones a periodistas.

El Ministerio de Salud garantizó este viernes la provisión de insumos para tratar a los pacientes de coronavirus, según declaraciones de un portavoz. 

La cartera informó que hay casi 300 pacientes en terapia intensiva, y pidió a la población a reducir sus reuniones sociales.

"Estamos en una situación crítica. No hablamos de retroceder las fases de la cuarentena, pero evitemos las aglomeraciones. Es lo único que nos podrá salvar del colapso sanitario", advirtió Hernán Martínez, portavoz del ministerio.



                

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