El ejército ruso anunció el miércoles haber procedido con éxito al primer ensayo del misil balístico intercontinental Sarmat, un arma de nueva generación y muy largo alcance, que según el presidente Vladimir Putin servirá de advertencia a los enemigos de su país.

Se trata de "un arma única, que reforzará el potencial militar de nuestras fuerzas armadas, garantizará la seguridad de Rusia frente a las amenazas externas y hará reflexionar dos veces a quienes amenazan a nuestro país con una retórica desenfrenada y agresiva", declaró Putin tras el anuncio en televisión de la prueba balística.

"Subrayo que en la creación del Sarmat solo se utilizaron ensamblajes, componentes y piezas de producción nacional", añadió.

Según Putin, el misil balístico intercontinental pesado de quinta generación Sarmat es capaz de "derrotar todos los sistemas antiaéreos modernos".

En un vídeo, el portavoz del Ministerio de Defensa ruso, Igor Konashenkov, dijo que el lanzamiento tuvo lugar a las 15h12 (12h12 GMT) desde el centro de Plesetsk, en la región de Arcángel (noroeste).

Según esta fuente, el misil alcanzó como estaba previsto un objetivo en otro terreno militar, el de Kura, en la península rusa de Kamchatka, en el Extremo Oriente, a más de 5.000 kilómetros de distancia. 

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"Una vez finalizado el programa de pruebas, el Sarmat pasará a formar parte de las fuerzas estratégicas rusas", añadió Konashenkov. 

Las fuerzas "estratégicas", en su definición más amplia, están diseñadas, entre otras cosas, para intervenir en caso de guerra nuclear.

Esta arma forma parte de una serie de otros misiles presentados en 2018 como "invencibles" por Vladimir Putin. Entre ellos los misiles hipersónicos Kinjal y Avangard. 

En marzo, Moscú afirmó haber utilizado el Kinjal por primera vez contra objetivos en Ucrania. 

El Sarmat, con un peso de más de 200 toneladas, logra en teoría mejores resultados que su predecesor, el misil Voevoda de 11.000 km de alcance. 

En 2019, Putin dijo que el Sarmat no tenía "prácticamente ningún límite de alcance" y era capaz de "apuntar objetivos a través de los polos norte y sur".

La prueba que hizo Rusia con un nuevo misil balístico intercontinental con capacidad nuclear no es considerado como una amenaza por Estados Unidos y sus aliados, dijo el Pentágono el miércoles.

Moscú "notificó debidamente" a Washington sobre el ensayo en virtud de las obligaciones que le impone el tratado nuclear, por lo que "no fue una sorpresa", dijo el portavoz del Pentágono, John Kirby. El Pentágono "no ha considerado que la prueba sea una amenaza para Estados Unidos o sus aliados", dijo a los periodistas

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