Un gato fue detenido cuando intentaba ingresar a una cárcel panameña con droga envuelta en su cuerpo, informaron las autoridades del país centroamericano.

El felino fue sorprendido por custodios y unidades policiales en las afueras de la cárcel Nueva Esperanza, en la provincia caribeña de Colón, unos 80 kilómetros al norte de Ciudad de Panamá.

Según las investigaciones, el gato fue interceptado cuando se dirigía a la cerca perimetral del centro penitenciario, que alberga a más de 1.700 presos. 

"El animal tenía una tela amarrada al cuello que mantenía dos envoltorios" con "materia vegetal, cuatro envoltorios forrados de plástico transparente de polvo blanco y otro con hojas", explicó Andrés Gutiérrez, director general del Sistema Penitenciario panameño.

El fiscal de drogas de Colón y Guna Yala, Eduardo Rodríguez, manifestó que el gato transportaba, posiblemente, cocaína, crack y marihuana.

En Panamá hay más de 18.000 presos repartidos en 23 centros penitenciarios, en su mayoría sobrepoblados. 

En ocasiones anteriores las autoridades panameñas descubrieron el intento de los narcotraficantes de ingresar droga a las cárceles a través de comida, ropa, palomas o mediante la utilización de drones.

En las últimas horas, la policía panameña incautó 2,5 toneladas de cocaína en la comarca indígena de Guna Yala, en el caribe panameño.

En 2020, Panamá incautó 84 toneladas de droga, principalmente cocaína, mientras que en 2019 decomisó su cifra récord de 90 toneladas.

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