Al menos tres personas han fallecido debido a la fortísima tormenta de nieve que se registra en España y que ha paralizado Madrid y una parte del país, se anunció este sábado desde el Ministerio de Interior del país ibérico.

"Aunque, pese a las condiciones meteorológicas extremadamente difíciles, el número de incidentes es relativamente limitado, tenemos que lamentar tres fallecimientos", dijo el ministro del Interior, Fernando Grande-Marlaska en conferencia de prensa.

"Afrontamos el temporal más intenso de los últimos cincuenta años", agregó el ministro, pidiendo a los ciudadanos de las regiones más afectadas que permanezcan en sus casas.

Este temporal, bautizado como "Filomena", hizo que se declarara la alerta roja en cinco regiones de España, entre ellas Madrid.

"Trabajamos para liberar los accesos a los hospitales lo más rápido posible, pero es algo complicado mientras sigue nevando", dijo el alcalde José Luis Martínez-Almeida a la cadena de televisión La Sexta, y afirmó haber obtenido el apoyo del ejército desde el viernes.

La unidad militar intervino en varios ejes viales, con sus vehículos quitanieves, y acudió en ayuda de los automovilistas atrapados por la nieve. Según los servicios de emergencia de la región de Madrid unos "1.000 vehículos" fueron "liberados" este sábado por la mañana.

Todos los establecimientos educativos, desde los jardines de infancia hasta las universidades, permanecerán cerrados lunes y martes, anunció la presidenta de la región Isabel Díaz Ayuso. 

Desde el viernes por la noche las borrascas cargadas de nieve siguen cayendo de forma incesante, y en la capital los autobuses públicos fueron suspendidos, así como la recogida de basura. Además, fue cerrado el aeropuerto internacional de Barajas desde el viernes por la noche y así seguirá toda la jornada del sábado por "razones de seguridad".

El viernes, ya fueron anulados una treintena de vuelos y otros tantos fueron obligados a aterrizar en otros lugares.

Covadonga Solares, de 24 años, llegó al aeropuerto el viernes a las 17:00, según relató a AFPTV. Subió a bordo de su avión y permaneció ahí más de tres horas "sin información", a la espera de que se quitara la nieve de la pista. La joven y los demás pasajeros fueron desembarcados finalmente y devueltos al interior del aeropuerto, donde durmieron "en el suelo y en mostradores" de la terminal.

Según las autoridades, lo peor aún podría estar por llegar, con 20 centímetros más de nieve anunciados para la jornada del sábado.