Indonesia aprueba ley que permite a miembros de la Policía ocupar puestos en el Gobierno
Yakarta, 9 jun (EFE).- El Parlamento de Indonesia aprobó este martes una ley que permite a los agentes de la Policía en activo ocupar puestos en el Gobierno y en instituciones públicas, en un momento en el que el presidente, el exgeneral Prabowo Subianto, es criticado por la militarización de la tercera mayor democracia del mundo.
Según la nueva enmienda a la ley de Policía Nacional, los agentes en activo no tendrán que dimitir de sus puestos antes de ser destinados a otras instituciones o ministerios ajenos a la Policía, siempre que los cargos estén relacionados con las funciones del cuerpo, como aquellos vinculados a la seguridad o el orden público.
Además, los miembros de la Policía Nacional podrán ocupar otros puestos fuera de la institución "si así lo asigna el presidente", indica el proyecto de ley, citado por el medio público Kumparan.
La norma también amplía la edad de jubilación de los agentes de policía, incluidos altos mandos, que podrán trabajar hasta los 60 años -del máximo anterior de 58-, mientras que un general con distinción de cuatro estrellas, rango que actualmente ostenta el jefe de la Policía Nacional, puede extender su retiro hasta un año más a discreción del presidente, señala The Jakarta Post.
Según recoge la prensa local, las críticas hacia el proceso legislativo se centran en su rapidez a la hora de ser aprobado, así como en la preocupación por la integración de la Policía en cuerpos civiles.
La medida llega asimismo apenas un año después de que el Legislativo revisara la ley militar para expandir el acceso del Ejército a puestos gubernamentales, pese al rechazo de ONG y grupos estudiantiles, que la denunciaron como un paso atrás en el proceso democrático emprendido en las pasadas décadas.
Yerno del fallecido Suharto y acusado en el pasado de violaciones de derechos humanos, Prabowo, de 74 años, ganó las elecciones de 2024 tras lavar su imagen en una campaña favorecida por el apoyo de su predecesor, el popular Joko Widodo.
Su elección supuso el regreso de un dirigente con perfil militar al país con más musulmanes del mundo tras la excepción de Widodo, el único mandatario del archipiélago que no provenía de los círculos tradicionales del poder.
El mandatario está cada vez más cuestionado por ONG que le acusan de restringir el espacio civil y de un retroceso en las libertades no visto desde la caída de Suharto en 1998, tras una ola de manifestaciones y disturbios masivos. EFE
sh-up/pav/ah