La mina urbana, al rescate del suministro de materias primas en Europa
Redacción Medioambiente, 27 may (EFE).- La mayor evaluación realizada hasta ahora sobre la minería urbana en Europa constata que entre un 33 y un 56 % de las materias primas fundamentales podrían ser sustituidas en 2050 por materias secundarias recuperadas de residuos, con beneficios medioambientales aparejados como hasta 273 toneladas menos de emisiones equivalentes de dióxido de carbono (CO2).
Esta cifra es comparable a las emisiones anuales de España, señala un informe del proyecto FutuRAM financiado por la Unión Europea y publicado este miércoles en Bruselas, con datos de los 27 países de la UE más Islandia, Noruega, Suiza y el Reino Unido.
La minería urbana es la recuperación de materias primas procedentes de residuos.
Los investigadores participantes en el estudio han analizado 42 elementos críticos contenidos en aparatos electrónicos, vehículos, baterías, turbinas eólicas, escorias, cenizas, escombros o demolición de edificios.
Con las condiciones actuales, el potencial de sustitución de materias primas fundamentales por materias secundarias estaría en 2050 en el 33 %. Pero con sistemas de recuperación mejorados el porcentaje se elevaría hasta el 47 % y en un escenario de economía circular llegaría al 56 %.
Europa podría recuperar, añaden, entre 4,1 y 5,7 millones de toneladas de materias primas secundarias anualmente.
"Esto reduciría la dependencia europea de los materiales importados y reforzaría la seguridad del suministro para tecnologías clave como las baterías, los vehículos eléctricos y las energías solar y eólica", señala el informe.
En 2022 se comercializaron 5,2 millones de toneladas de materias primas fundamentales, frente a los 2,1 millones incorporadas en residuos y los 1,4 millones de toneladas recuperadas, "lo que pone de relieve tanto la magnitud de los flujos de materiales como la brecha entre el consumo y la recuperación".
Materiales que se pierden
El estudio subraya que muchos materiales de importancia estratégica, como el litio, el cobalto y los elementos de tierras raras, se pierden en gran medida durante la recogida o el tratamiento de residuos.
Cinco materiales, entre ellos el platino y el rodio, tienen tasas de recuperación superiores al 80 % gracias a unas vías de recogida y tratamiento bien establecidas; otros ocho, entre ellos el aluminio, el cobre, el paladio y el níquel, se sitúan en el rango del 40-80 %, pero las pérdidas siguen siendo significativas.
"En el caso de 22 elementos de tierras raras, la recuperación no supera la tonelada anual en el conjunto de la UE-27+4, según datos de 2022", de acuerdo con el informe.
Con las decisiones legislativas e industriales adecuadas, añade, "en un plazo de 24 años unas 17 materias primas fundamentales, entre ellas el cobalto, el litio y tierras raras como el disprosio y el neodimio, podrían alcanzar tasas de recuperación superiores al 80 %".
A medida que se acelere la electrificación, el despliegue de las renovables y la digitalización crecerá el volumen de productos comercializados que contienen tierras raras. Pero, a su vez, este aumento en la mina urbana conllevará un incremento de la cantidad que podrá recuperarse en el futuro.
Beneficio climático
La recuperación de materias primas a partir de los residuos también aporta importantes beneficios medioambientales.
"En los últimos años, la recuperación anual de materias primas secundarias a partir de los flujos de residuos europeos analizados generó unas 38 toneladas de emisiones directas, pero evitó 77 toneladas gracias a la reducción de la extracción primaria, lo que se tradujo en un beneficio climático neto de aproximadamente 39 toneladas de CO2 equivalente", precisa.
Para 2050, las emisiones evitadas podrían alcanzar entre 81 y 273 toneladas, "superando con creces las emisiones directas del procesamiento (71-80 toneladas), lo que refuerza el reciclaje como una importante estrategia de mitigación climática".
Carencias
El estudio destaca importantes carencias en los actuales sistemas de recogida y reciclaje y cita que casi la mitad de los residuos electrónicos se gestionan al margen de los sistemas de reciclaje de conformidad.
"También muchas baterías se desechan o exportan de forma inadecuada, mientras que un gran número de vehículos al final de su vida útil quedan fuera de los canales oficiales de tratamiento o se exportan fuera de la UE, con pérdidas de más de 200 kilotoneladas de materias primas críticas en 2022", recoge el texto.
Los autores recomiendan invertir en una mejor clasificación de residuos, el tratamiento mecánico y el desmantelamiento, y reforzar el seguimiento de los flujos ilegales de residuos
Para decidir qué proceso de reciclaje merece la pena abordar, el proyecto ofrece una herramienta basada en la Clasificación Marco de las Naciones Unidas (UNFC) para residuos, SARA4UNFC, que evalúa si hay materiales valiosos en los flujos de residuos y si recuperarlos es técnicamente factible, económicamente viable y ambientalmente responsable.
"Aprovechar la mina urbana será esencial para reforzar la seguridad del suministro, apoyar la transición hacia la energía limpia y reducir el impacto medioambiental", ha señalado Kees Baldé, especialista científico sénior del Instituto de las Naciones Unidas para la Formación y la Investigación. EFE
nam/icn