“La subvención se ha vuelto un sinónimo de corrupción”: Paz denuncia que el “desvío de combustibles” sigue vigente
Hace un par de semanas, la directora de la ANH, Margot Ayala, reveló que cerca del 30% del combustible subvencionado por el Estado es desviado para el contrabando hacia los países vecinos
Para el presidente de Bolivia, Rodrigo Paz, “la subvención se ha vuelto un sinónimo de corrupción”. En ese marco, denunció que tras 20 días de su llegada a la silla presidencial el desvío de combustibles sigue vigente.
“De igual manera que hacían con el pan, hacían con la gasolina y con el diésel, lo siguen haciendo”, afirmó el gobernante durante la posesión del Alto Mando Policial que tuvo lugar este viernes en el Palacio de Gobierno, en La Paz.
“En Bolivia, más allá que hemos iniciado este Gobierno hace 20 o 21 días, sigue habiendo corrupción que desvía ese diésel y esa gasolina subvencionada para unos cuantos que hacen de eso (una) fortuna personal a dolor y costa del pueblo boliviano”, añadió el mandatario.
En ese marco, concluyó: “La subvención se ha vuelto un sinónimo de corrupción, no de ayuda a la gente”.
El nuevo Gobierno se trazó la meta de anular el contrabando de carburantes. Hace un par de semanas, la directora de la ANH, Margot Ayala, reveló que cerca del 30% del combustible subvencionado por el Estado es desviado para el contrabando hacia los países vecinos.
En ese contexto, la funcionaria indicó que dentro de la red de corrupción se identificó a “funcionarios” de la Dirección de Sustancias Controladas, de Yacimientos Petrolíferos Fiscales Bolivianos (YPFB) y de ANH “que están dilapidando los recursos del Estado a través de estos mecanismos”.
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Paz consideró este viernes que los impulsores de los hechos de corrupción encuentran en los planes de subvención un escenario propicio para el ilícito.
Su administración aún mantiene el subsidio estatal a los carburantes y analiza el plan de la harina para elaborar el pan de batalla
Sin embargo, los panificadores anunciaron la noche del jueves que el subsidio de la harina llegó a su fin, por eso determinaron incrementar el precio de la marraqueta y otro tipo de panes de 50 a 80 centavos. El Gobierno aún no se ha pronunciado.
“Si subvencionas, más que seguro vas a encontrar corrupción por detrás; para el pan que es tan sagrado, así como para el diésel y la gasolina y otras instancias”, afirmó Paz.
El ministro de Economía y Finanzas Públicas, José Gabriel Espinoza, anunció que desde el segundo trimestre de 2026 se ejecutará el plan para levantar la subvención de los carburantes sin afectar a los sectores más vulnerables.
Según la administración del expresidente Luis Arce, la importación de combustibles demandaba al Estado hasta octubre unos $us 60 millones semanales.