Regreso con humillación incluida de Conor McGregor este domingo en Abu Dabi. En su enésimo "come-back", la superestrella irlandesa de Artes Marciales Mixtas (MMA) fue noqueado por el estadounidense Dustin Poirier en el segundo asalto de su combate de la UFC.

Así se lo vio en imágenes posteriores a la pelea e, incluso, el propio McGregor aseveró que nunca le había pasado algo así.


"Es duro estar inactivo tanto tiempo", dijo el irlandés de 32 años, en éste que era solo su tercer combate en más de cuatro años en el octógono.

Derribado al suelo de entrada, donde no se siente cómodo, y después desestabilizado por las patadas bajas de Poirier, "The Notorious" pareció encontrar el hilo del combate en el primer asalto antes de hundirse en el segundo.

"Su low kick a las pantorrillas fue muy bueno. Dustin es un verdadero luchador", reconoció McGregor, cojeando pero deportivo.

"Es difícil de aceptar. Voy a volver porque es lo que he hecho siempre. Voy a encajar este golpe", añadió.

Habitual de problemas con la justicia, su comportamiento respetuoso tras su derrota es también tal vez una manera de intentar hacer olvidar sus últimos escándalos: fue detenido dos días en Córcega en septiembre tras una denuncia por tentativa de agresión sexual y exhibición sexual.

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