La Iglesia Católica presentó este martes un informe de 25 páginas en el que detalla todos los hechos que sucedieron durante el proceso de diálogo para dar una salida a la crisis desatada tras las fallidas elecciones del 20 de octubre de 2019.

“El presente informe-memoria se elabora desde la mirada de la Iglesia Católica como facilitadora del proceso de diálogo. En él se presenta el relato de los eventos en los que la Conferencia Episcopal Boliviana (CEB) participó desde su labor pastoral en la búsqueda de la verdad, la paz y la justicia”, señalaron los obispos en conferencia de prensa.

“Creemos que el pueblo boliviano merece conocer el proceso a través del cual se hizo todo lo posible para lograr salir de la grave crisis política y social del 2019. Nuestro compromiso es con el pueblo boliviano, con la paz y con la construcción de un mejor país para todos en fraternidad”, agrega la CEB.

En el extenso documento se relatan varios momentos de la crisis, uno de los más complejos el de la renuncia de Evo Morales y quién debía sucederle en el poder tras su salida hacia México, país al que pidió asilo tras dejar el poder.

La CEB señala que se enteraron de la renuncia de Morales a través de la televisión y que la principal preocupación en ese momento era que la violencia en vez de ceder había empezado a escalar de forma peligrosa en Bolivia, por lo que había la necesidad de llegar a una solución mediante el diálogo.

El mismo día de la renuncia, el 10 de noviembre, se produce la primera de las reuniones para buscar una salida por la vía constitucional que acabe con el vacío de poder provocado por la renuncia de Evo Morales. Es entonces cuando surge la posibilidad de que Jeanine Añez asuma la Presidencia ya que tras las renuncias públicas de toda la cadena de sucesión la única posibilidad legal era que la presidenta del Senado en funciones asuma el cargo.

A pesar de que Añez era una opción, según señala el informe de los obispos, se sabía que cualquier alternativa solo sería viable si se acordaba con los representantes del Movimiento Al Socialismo (MAS), por lo que se decidió convocarlos. El documento señala que quien pasó a ser la figura clave en las negociaciones fue Adriana Salvatierra.

La posibilidad de una sucesión constitucional, de acuerdo al documento de la Iglesia, no pudo ser discutida el 11 de noviembre, ya que los representantes del MAS pedían garantizar primero que Evo Morales salga del país rumbo a México con todas las garantías para su seguridad.

Las opciones para la sucesión 

El 12 de noviembre, cuando Morales se encontraba gozando de asilo en México, las tres delegadas del MAS, Adriana Salvatierra, Susana Rivero y Teresa Morales aceptaron participar del diálogo. De parte de los entonces opositores estaban presentes: Carlos Mesa, Ricardo Paz y Carlos Alarcón por Comunidad Ciudadana; Samuel Doria Medina y Roberto Moscoso por Unidad Nacional; Óscar Ortiz por Unidad Demócrata; el expresidente Jorge Quiroga y el exlegislador Luis Vásquez; Jerjes Justiniano por los movimientos cívicos; y Rolando Villena por el Conade.

“La reunión comenzó con la afirmación, por parte de las representantes del MAS, de que no iban a aceptar en la Asamblea Legislativa la renuncia del expresidente Evo Morales (asilado ya en México) ni iban a apoyar a la senadora Jeanine Añez para que asumiera la presidencia del Estado”.

La propuesta de Salvatierra y sus acompañantes fue: que el nuevo presidente sea elegido entre los asambleístas del MAS o que asuma la Presidencia el senador opositor Víctor Hugo Zamora. Ambas propuestas fueron rechazadas por los presentes por ser consideradas “inconstitucionales” ya que no había marco legal para respaldarlas.

Las opciones que se plantearon a las representantes del MAS fueron que Adriana Salvatierra o Susana Rivero, que había quedado como presidenta en funciones de la Cámara de Diputados, asuman la Presidencia.

“Pero ellas se negaron alegando que sus vidas corrían peligro”, señala el informe de la Iglesia.

"A puerta cerrada"

La otra opción era la ya planteada: que Añez asuma la Presidencia toda vez que había una declaración constitucional que respaldaba la sucesión para evitar el vacío de poder. Esta alternativa fue rechazada.

“En este punto el diálogo estaba siendo infructuoso y los actores no encontraban una salida. Entonces la senadora Adriana Salvatierra pidió una reunión a puerta cerrada, misma que se realizó con ella, la diputada Susana Rivero (del MAS), Óscar Ortiz (de Demócratas) y monseñor Eugenio Scarpellini, como garante del diálogo, cuyo contenido no se dio a conocer”, señala el documento.

Tras el encuentro las delegadas del MAS garantizaron su presencia en la sesión de la Asamblea que se debía reconocer a Jeanine Añez como presidenta del Senado y por tanto aceptando la sucesión para que asuma como presidenta del Estado, pero finalmente no cumplieron lo acordado y no asistieron.

“Ese fue el consenso al que se llegó, aunque en todo momento las representantes tenían que consultar al expresidente Evo Morales y al resto de la bancada. Al concluir la reunión la senadora Adriana Salvatierra se acercó a los facilitadores y los invitó a la sesión de la tarde, en la Asamblea Legislativa Plurinacional”.

El informe-memoria de la Iglesia se conoce días después de la declaración de la expresidenta Jeanine Añez en la que ella también relata los hechos que rodearon a su llegada al poder y a dos días de la citación a declarar a Carlos Mesa, en calidad de testigo, en la investigación de la crisis política y social que derivó en la renuncia de Evo Morales.

PUEDE LEER EL INFORME COMPLETO HACIENDO CLIC AQUÍ

Comentarios