"La renuncia de la vocal del OEP Rosario Baptista pone en evidencia el deterioro alarmante de nuestra democracia", señala el gobernador Luis Fernando Camacho, luego de conocerse la dimisión de Baptista, cuya salida debe ser aprobada, o rechazada, en el pleno de la Asamblea Legislativa Plurinacional para hacerse oficial.

Camacho considera que la vocal renunciante "deja constancia en su carta" que "todo el sistema electoral" está organizado para favorecer al partido de gobierno y que "de seguir estas condiciones el MAS nunca perderá una elección".

"El Gobierno debe asumir esta renuncia con seriedad, con responsabilidad y como una oportunidad para reconducir sus acciones, garantizar la independencia de poderes y sacar de una vez por todas las manos del OEP", expuso el gobernador en sus redes sociales.

Considera "muy grave" la renuncia y una seria advertencia para el gobierno: "si queremos que las próximas elecciones sean transparentes, es imprescindible un cambio en el OEP".

La carta de Baptista

En una carta que hizo pública, Baptista remarcó que no estaba dispuesta a ser "cómplice de todo este sistema, ni legitimarlo con mi presencia, por tanto, en consideración a todo lo expuesto, me veo en la obligación de presentar mi renuncia al cargo de Vocal, que ejerzo por designación de la Asamblea Legislativa”.




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