El Instituto Nacional de Estadística (INE) proyectó, en el mejor de los casos, la realización del censo de población y vivienda para 2024, situación que es criticada por los cívicos cruceños que ven una falta de capacidad en la gestión de este proyecto ya que tendría un impacto en la redistribución de recursos y escaños entre los departamentos del país.

Rómulo Calvo, presidente cívico, dijo que con la tecnología actual se puede diagramar territorios de manera satelital, además que hay un buen número de universitarios que bien pueden formar parte de la logística, como fuerza operativa para censar, por lo que desmereció uno de los puntos que se indicó desde el INE como factores que retrasaban la realización del censo.

Calvo también hizo énfasis en que "han tenido diez años" para preparar la logística y destinar recursos pues la última vez que se tuvo una muestra censal en 2012. "Ellos sabían que iba a haber un censo, no puede ser que ahora digan que necesitan recursos", resaltó.

"El Gobierno, todo tema que existe en beneficio de la sociedad, lo politiza. Al hacer un censo en 2024 no se podrá participar ni trabajar en los beneficios regionales, lo que nos corresponde a Bolivia entera, como los escaños (en el parlamento)", dijo Calvo que valoró que "toda acción que hace el Gobierno tiene un cálculo político para perpetuarse en el poder".

"Si las autoridades del INE no tienen la capacidad, deberían dar un paso al costado", dijo Calvo que la no realización del censo perjudicará a las regiones, algo que "el pueblo boliviano no puede permitir".

Dentro de las proyecciones que fueron presentadas por el INE la semana pasada, se tiene a Santa Cruz como el departamento con mayor población en el país por lo que "ahora se tienen 700.000 personas más que viven" en este territorio por lo que los recursos actuales no alcanzan para cubrir las necesidades básicas de servicios e infraestructura.

Lo que dice el INE

Humberto Arandia, director del INE, señaló que nunca se planificó un censo para el 2022 y agregó que se realizará siempre y cuando existan condiciones.

El funcionario señaló que el aspecto técnico es muy complejo pues es necesario actualizar los mapas cartográficos, de las áreas urbanas y rurales, desarrollar un proceso incluso el diseño temático de la boleta encuestadora, entre otras cosas.

“Lo que es más complejo, un censo implica desplazar y movilizar a una fuerza de encuestadores conformada por más de 200.000 personas”, dijo Arandia.

Aseguró que tres años y medio es lo mínimo, según recomendaciones internacionales y reducirlo implicaría problemas técnicos que pueden hacer fracasar el censo.

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