Salvador Romero hizo pública su renuncia a la vocalía y presidente del Tribunal Supremo Electoral, dimisión que hará oficial este jueves. Ante su salida, el presidente Luis Arce tiene el aval de la Constitución Política del Estado para designar un nuevo vocal.

Romero fue designado por la exmandataria Jeanine Añez el 25 de noviembre de 2019 y tuvo la misión de reconducir el proceso electoral que quedó truncado tras los comicios fallidos de octubre que fueron anulados en medio de denuncias de fraude e irregularidades.

El parágrafo III del artículo 206 de la CPE establece que la Asamblea Legislativa Plurinacional elegirá, por dos tercios de votos de los miembros presentes, a seis de los miembros del Órgano Electoral Plurinacional; mientras que "La presidenta o el presidente del Estado designará a uno de sus miembros”.

Con esto, se abre la posibilidad para que el presidente Arce designe a un nuevo vocal que asumirá funciones dentro del Tribunal Supremo Electoral ante la salida de Romero.

La Ley del OEP establece también que la posesión de los vocales es atribución de la Asamblea Legislativa y que su tiempo en el cargo es por un lapso de seis años desde el día en que asumen.

Analista anticipa "partidización" del TSE

El analista Carlos Valverde anticipa que el presidente Luis Arce, colocará a una persona cercana al Ejecutivo lo que supone pondrá en riesgo la institucionalización de este órgano y abre la posibilidad de generarse "un daño tremendo a la democracia".

Con esta situación se tendría un posible Tribunal Supremo Electoral, no politizado, sino, "partidizado", dijo Valverde.


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