Después de un año, Evo Morales regresó a Chimoré donde fue recibido por una multitud que lo vitoreó apenas puso un pie en el escenario. Se lo vio efusivo, estaba acompañado de dirigentes del Movimiento Al Socialismo (MAS), exautoridades y también funcionarios del Gobierno actual; sin embargo, el gran ausente fue su exministro de Economía y ahora presidente, Luis Arce, aunque aseguró que mantiene contacto con él. 

“Esta mañana conversamos (con Luis Arce), debates para no equivocarnos en la designación de autoridades”, aseguró el expresidente, quien excusó a Luis Arce ante la multitud, al indicar que a pesar de que intentó llegar a Chimoré, estaba organizando la gestión pública. 

Evo estuvo acompañado del expresidente Álvaro García Linera, la expresidenta del senado, Eva Copa y su sucesor Andrónico Rodríguez. También estuvo en la testera Juan Carlos Guarachi, ejecutivo de la Central Obrera Bolivia y otros dirigentes cocaleros. 

Durante su intervención, Evo celebró la victoria del binomio del MAS, aunque también aseguró que al interior de su partido habían personas que no deseaban que Luis Arce y David Choquehuanca se alcen con la victoria. “No podía entender, pero no nos hemos equivocado al elegir”, señaló.

Calificó la victoria del partido azul como un hecho inédito y señaló que gran parte de esa victoria se debía a aquellas personas que sin ser candidatas fueron las que más campaña hicieron a favor del MAS. 

Recordó su asilo en Argentina, donde dijo que lo acogieron familias bolivianas y aunque quiso pagar el alquiler por los espacios donde vivía, no le recibieron el dinero.

Celebró el apoyo de algunas autoridades al MAS durante las elecciones nacionales; sin embargo, también criticó a quienes no definían su apoyo por ‘cálculo político’.

Algunos dirigentes ya no me contestaban, tengo registrado por si acaso. Ahí uno sabe quiénes están por convicción o solo por ambición a un cargo”, señaló.

Pidió unidad en su partido y que no se margine a los fundadores, exdirigentes y exautoridades, dando prioridad a las nuevas generaciones. Solicitó defender el proceso de cambio y al presidente y vicepresidente.

“Siento que viene pura lucha. Tenemos que acompañar y cuidar al hermano Lucho presidente”, manifestó.

De esta manera, Morales retornaba al mismo aeropuerto de donde había salido hace exactamente un año rumbo a México, en un avión de la fuerza aérea de ese país que llegó exclusivamente para sacarlo del país. “Me salvaron la vida”, dijo el dirigente cocalero cuando arribó al país del norte de América.



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