La llegada de las vacunas contra el coronavirus a Bolivia ha provocado una polémica entre las actuales autoridades del Gobierno de Luis Arce y las de la administración de Jeanine Áñez.

El presidente Luis Arce, durante la firma del contrato de la vacuna Sputnik, responsabilizó a Jeanine Áñez de no haber hecho las gestiones correspondientes para adquirir la vacuna lo que aseguró ha impedido que éstas lleguen lo más antes al país.

La respuesta llegó unas horas después, la expresidenta Jeanine Áñez cuestionó la efectividad de la vacuna rusa y cuestionó en Facebook que se haga esta compra cuando hay una donación garantizada por el mecanismo Covax que permitirá la llegada de vacunas que son autorizadas por la Organización Mundial de la Salud.

También cruzaron palabras la excanciller y su sucesor en el cargo. Karen Longaric acusó de "mentir" al gobierno y en un tuit publicó varias fechas en las que se envió cartas y hubo reuniones con farmaceúticas y gobiernos de otros países para adquirir la vacuna contra el Covid-19.

En respuesta, el actual canciller, Rogelio Mayta, acusó al gobierno de Áñez de haber actuado con "negligencia"  y aseguró que cuando llegó al Ministerio de Relaciones Exteriores no se encontró ningún tipo de gestión avanzada en este tema, pidió a Longaric y Áñez que muestren los contratos o precontratos que demuestren que sí hubo avances.

Bolivia firmó un contrato con Rusia para la adquisición de 5.2 millones de dosis de vacunas Sputnik V que empezarán a llegar a finales de marzo al país. 

También espera, aún sin fecha, la vacuna que será adquirida por la Organización de Naciones Unidas a través del mecanismo Covax y que según informaron representantes de la Unión Europea en Bolivia alcanzará a cubrir al 20% de la población. 

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