Duró 28 minutos el discurso del presidente Luis Arce Catacora, en el que habló de superar la crisis económica, política y social que vive Bolivia y para ello se comprometió a trabajar con todos y para todos para lograr la unidad, aunque en su disertación reprochó a las minorías de las que dijo “solo levantan la bandera de la democracia cuando les conviene”.

La primera parte de su discurso estuvo dedicado al gobierno de Jeanine Añez, al que calificó “de facto” y del que dijo que no cumplió las tareas que se impuso como la pacificación del país y la convocatoria a las elecciones.

“Sembró muerte, miedo y discriminación. Recrudeció el racismo y se usó a la pandemia para prorrogar un gobierno ilegal e ilegítimo”, señaló.

Arce señaló que el 18 de octubre se inició una nueva etapa en la que asumirá un “gobierno para todos y sin discriminación”. “Nuestro gobierno buscará reconstruir la patria en unidad para vivir en paz”, señaló.

Señaló que durante el gobierno de Jeanine Añez se estigmatizó a los movimientos sociales, indígenas y reprochó a las minorías que salieron derrotadas en las elecciones de octubre.

“Desde sectores minoritarios de la población como quedó en evidencia en las elecciones de octubre pasado se quería una democracia solo para unos pocos. En los hechos estos sectores minoritarios levantan la bandera de la democracia solo cuando les conviene y cuando no, recurren a la desestabilización a la violencia a golpes de Estado para hacerse de poder”, señaló.

Mencionó algunos indicadores económicos, acusando al gobierno saliente que en un año destruyó lo que se había construido en 14 años y adelantó que se rectificará aquellas cosas que estuvieron mal y que profundizará lo que estuvo bien.

“Democracia es disfrutar de la riqueza, que es para todos y no para unos cuantos. Lo hicimos en 14 años y lo vamos a profundizar, la redistribución del ingreso y los bonos siempre irán de la mano de nuestra política económica”, agregó.

Finalmente, Arce reafirmó su compromiso de honrar cada una de las promesas que realizó en campaña.

Asumo la presidencia de Bolivia con humildad, honra y agradecimiento por la confianza deposita en nosotros, gobernaremos con responsabilidad e inclusión”, concluyó.

Arce sucedió a la mandataria transitoria Jeanine Áñez por un periodo de cinco años, lo que marcó el retorno al poder del Movimiento al Socialismo (MAS), liderado por Morales, quien regresará a Bolivia el lunes desde su exilio en la vecina Argentina.