Carlos Mesa se presentó ante el Ministerio Público este jueves, estuvo cerca de una hora en presencia de dos fiscales y se abstuvo a declarar como testigo en el caso que investiga la crisis política de octubre y noviembre de 2019.

El expresidente informó que leyó un documento ante los fiscales en el que expresa las razones por las que no dará testimonio, una de ellas porque sus palabras podían ser usadas por el Ministerio Público para incriminarlo.

“No me cabe la menor duda de que utilizarán cualquier declaración testifical, incluida la mía, para manipular e inventar “autoincriminaciones”. Dichas declaraciones, en un sistema fiscal y judicial que respeta el estado de Derecho y el debido proceso, serían, por el contrario, la constatación del ejercicio de derechos fundamentales para la preservación de la Constitución, la democracia y la soberanía popular”, dice el documento que leyó Mesa a los fiscales.

En este texto, Mesa además afirmó a los fiscales que cualquier proceso por el caso de la crisis política de 2019 debe tomar en cuenta que hay dos leyes que señalan que el mandato de Jeanine Añez en la Presidencia de Bolivia entre noviembre de 2019 y noviembre de 2020 fue plenamente constitucional.


Mesa expresó ante el Ministerio Público, como parte de sus argumentos para abstenerse a declarar, que Adriana Salvatierra declaró públicamente que se hizo un acuerdo político para la renuncia de las cuatro máximas autoridades de los órganos Ejecutivo y Legislativo, con la clara intención de romper la línea de sucesión constitucional contemplada en el artículo 169 de la Constitución”.

Los fiscales Alcides Mejillones y Lupe Zabala confirmaron que Carlos Mesa se acogió a su derecho al silencio y anunciaron que se evaluarán las próximas acciones que se asumirán al igual que quiénes serán los siguientes convocados a declarar por este caso.

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