Marco Aramayo, el exdirector del Fondo Indígena que tenía más de 250 procesos en su contra murió la madrugada de este martes y el desfalco de recursos estatales estimado en 182 millones de dólares sigue sin esclarecerse. En el proceso que llevaba adelante la Fiscalía, Aramayo era el único con detención preventiva, a pesar de que las investigaciones implicaban a autoridades y dirigentes del Movimiento Al Socialismo (MAS).

Fue en septiembre del 2013 que el entonces ministro de Economía y ahora presidente, Luis Arce, tomaba juramento a Marco Aramayo, a quien posesionaba como director del Fondo Indígena.

Aquella oportunidad, Aramayo no escondía su entusiasmo por el desafío, pero además destacaba en su discurso que iba a trabajar con transparencia.

“Quiero dejar claro que el trabajo que voy a desarrollar será apegado a la Constitución y vamos a transparentar nuestra gestión como lo merece nuestro pueblo”, esas fueron parte de las palabras del discurso que brindó Aramayo y que parece que terminaron marcando su destino.

Semanas después, Aramayo denunció ante el directorio del Fondo Indígena que hubo un uso discrecional de los recursos que debía administrar esta institución.

La primera denuncia que realizó fue sobre la existencia de 3.600 proyectos fantasmas en los que se desembolsó dinero a cuentas personales, pero además, no tenian proyectos concretos que los respalden

El 2014 trabajó junto con la Contraloría para identificar los proyectos fantasmas del Fondo Indígena y en febrero del 2015, el informe reveló un daño económico al Estado por 71 millones de bolivianos.

El 4 de febrero del 2015, Aramayo fue citado a declarar como testigo de este caso de corrupción y un día después se ordenó su aprehensión.

Sin embargo, la Contraloría y Aramayo no fueron los únicos que investigaron las irregularidades en el Fondo Indígena. La Fundación Pazos Kanki publicó un libro citando una investigación de Unidad Nacional que señala que el desfalco al Fondo Indígena sumaba 182,7 millones de dólares.

“Es tanto dinero como el que se requiere para construir diez hospitales de tercer nivel completamente equipados”, señala la publicación.

VARIOS IMPLICADOS

Las denuncias sobre la corrupción en el Fondo Indígena salpicaron a varias autoridades y dirigentes del MAS como a las exministras de Desarrollo Rural y Tierras, Julia Ramos y Nemesia Achacollo, los exdirectores del Fondo Indígena, Elvira Parra y Daniel Zapata, este último considerado prófugo por la justicia.

También fueron implicados la exdirigente indígena Felipa Huanca, que además fue candidata a la Gobernación de La Paz, los exsenadores por el MAS, Jorge Choque y Felipa Marino. La exdirigente de la Cidob, Melva Hurtado, el exdirigente campesino Remy Vera, y el exdirigente de los colonizadores, Teodosio Jumpire.

Desde la aprehensión de Aramayo en septiembre del 2015, hasta este martes han pasado poco más de siete años y un mes, tiempo en el que le instauraron más de 250 procesos, la mayoría por incumplimiento de deberes; sin embargo, en ninguno le encontraron culpabilidad y tampoco la justicia ha podido dar con los responsables del desfalco del dinero, que nunca ha vuelto a las arcas del Estado.

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