Para el analista Marcelo Arequipa, el mensaje que brindó Luis Arce tras ser posesionado como presidente, puede ser dividido en dos momentos: el primero fue duro y directo que reflexionaba, desde su perspectiva, sobre lo ocurrido este último año en el país en el que se tuvo violencia, muerte y racismo. 

En el otro expone sus preocupaciones y desafíos que se presentan en el inicio de su Gobierno, sobre todo económicos, que deben ser atendidos con prioridad.

"Bolivia no necesita medidas de shock", dijo, pero que mucho dependerá de quién será el ministro de Economía; "lo que sí se debe de hacer es medidas progresivas", apuntó.

En cuanto a David Choquehuanca, vicepresidente del Estado, considera que tuvo un discurso que no fue pragmático ni beligerante y lo que hizo fue presentar la búsqueda de un nuevo horizonte. 

Añadió que se pone final a la 'pesadilla política' y que le tocará a esta autoridad el proponer puentes de conciliación con instituciones como el Comité Cívico cruceño y las plataformas ciudadanas.




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