Dina Agustina Chuquimia Alvarado regresó este viernes al Tribunal Supremo Electoral como vocal designada por el presidente del Estado. Vuelve al cargo luego de casi seis años tras su renuncia en 2015 en medio de una grave crisis institucional que provocó el alejamiento de ella y todos sus colegas que en ese entonces eran parte del Órgano Electoral.

Chuquimia es paceña de nacimiento y acaba de cumplir 51 años. Es licenciada en Comunicación Social, titulada en la Universidad Mayor de San Andrés y tiene una maestría en Educación Superior. Es docente de la Universidad Pública de El Alto (UPEA).

En enero de 2011 fue designada como vocal del Tribunal Supremo Electoral (TSE) por la Asamblea Legislativa Plurinacional, pero no completó su gestión de cinco años al renunciar en mayo de 2015.

Chuquimia tuvo varias diferencias con los vocales electorales, sus colegas la recusaron a finales de marzo de 2015 debido a que retuiteó un mensaje de apoyo al entonces candidato a alcalde de La Paz, Guillermo Mendoza. Esto provocó que sea alejada del proceso electoral subnacional que se realizó el 29 de marzo del mismo año.

Ella aseguró que su cuenta había sido hackeada y la Sala Plena retiró la recusación, pero la obligó a salir de vacaciones forzadas por más de 45 días.

No era la única vocal que era protagonista de un escándalo. El Tribunal Supremo Electoral era cuestionado por una serie de decisiones polémicas como la inhabilitación de todos los candidatos de la agrupación Unidad Demócrata a una semana de las elecciones subnacionales en el departamento de Beni.

El TSE del que formó parte también impidió que los entonces legisladores disidentes del MAS Rebeca Delgado y Eduardo Maldonado sean candidatos a alcaldes de Cochabamba y Potosí, respectivamente, alegando un conflicto de residencia. Años después un tribunal de la ONU daría la razón a los exasambleístas ordenando al Estado que pague un resarcimiento.

Las denuncias en contra de las actuaciones de los vocales provocaron una ola de renuncias en el TSE. Wilma Velasco, Ramiro Paredes y Wilfredo Ovando renunciaron, luego les siguió Chuquimia dejando sin quórum a la Sala Plena, el resto de los vocales también dimitió en los siguientes días lo que obligó a renovar todo el cuerpo colegiado que lidera el OEP.

"La gente ya no los quiere, no confía en ellos, la gente quiere otra gente", dijo entonces el expresidente del Senado, José Alberto Gonzales.


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