Santa Cruz iniciará este jueves un paro cívico a nivel provincial que un día después escalará a todo el departamento en demanda de una auditoría de las recientes elecciones presidenciales, cuyos resultados oficiales dieron como ganador a Luis Arce.

La medida es impulsada por el Comité pro Santa Cruz, que en una reunión ampliada tomó esta decisión la noche del martes. "No aceptamos el informe [de resultado electoral] presentado por el Tribunal Supremo Electoral (TSE) y rechazamos de manera categórica el cómputo electoral", dijo ayer Rómulo Calvo, presidente del ente cívico.

El gobernador de Santa Cruz, Rubén Costas, consideró "imprescindible exigir al Tribunal Supremo Electoral una auditoría al proceso electoral, y particularmente al resultado de la votación, para dar certidumbre y confianza al conjunto del pueblo boliviano".

La gobernación suspenderá sus labores en apoyo al paro regional. De la misma manera la Alcaldía de Santa Cruz se sumará al paro.

El presidente del TSE, Salvador Romero, desestimó la realización de la auditoría 

"ya que ese proceso está cerrado", y reiteró que el resultado fue validado por varios organismos internacionales y nacionales como la Organización de Estados Americanos.

Ratificó la validez de las elecciones y reiteró el triunfo de Arce.

Arce, que será investido el próximo domingo, descalificó días atrás las movilizaciones, señalando que "retrasan la reactivación, generación de empleos e ingresos".

En otras regiones de Bolivia también se registran desde la semana pasada esporádicos bloqueos de calles y avenidas, como en Cochabamba, centro del país.