Rafael 'Tata' Quispe brindaba una conferencia de prensa en la Plaza Murillo cuando fue agredido por un grupo de personas que lo cuestionó por su participación en el anterior Gobierno y por ser un opositor del Movimiento al Socialismo.

Los agresores saltaron los equipos de prensa que rodeaban a la exautoridad a quien insultaron y expulsaron del lugar, incluso dejándolo sin sombrero. "No retrocederé en el tema de mi candidatura (a la Gobernación paceña), está confirmada pese a las agresiones y amenazas seguiremos adelante, no tenemos miedo", dijo Quispe.

Tras la agresión se produjo una gresca entre quienes acompañaban al Tata y sus detractores, peleas que eran seguidas de manera pasiva por agentes de la Policía que estaban en el lugar.

Se pronunció la Defensoría

La Defensoría del Pueblo condenó las agresiones verbales y físicas que sufrió Quispe en Plaza Murillo en donde fue "agredido y expulsado del lugar por un grupo de personas afines al MAS". 

"Reprochamos la actitud de la Policía Boliviana que se mostró pasiva frente a este hecho y recordamos que toda persona es libre de emitir su opinión y ese derecho no puede ser coartado por diferencias ideológicas", dice el mensaje publicado por esta institución.