Bolivia se enfrenta a la posibilidad de una cuarta ola del coronavirus, la exposición a nuevas variantes, prolongación de las medidas de bioseguridad y una recuperación económica mucho más lenta si la vacunación no avanza, según el cronograma definido.

El infectólogo Juan Saavedra dice que Bolivia debe prepararse para una cuarta ola que llegaría entre noviembre y diciembre.

“Es importante acelerar la vacunación, alcanzar a toda la población vacunable en un periodo máximo de tres meses, de lo contrario vamos a tener que prepararnos para la cuarta ola que se proyecta que llegará entre noviembre y diciembre”, explica Saavedra.

Este nuevo brote podría ser incluso más agresivo que las dos primeras olas y la tercera que aún golpea al país debido a la circulación de nuevas variantes que ya asechan a los países vecinos.

En el ámbito económico la falta de vacunas afectará a la reactivación. Así lo asegura Jorge Akamine, presidente del Colegio Nacional de Economistas.

“Esto afectará a levantar la economía, el tema de las encierros, las cuarentenas dinámicas perjudican a la economía, prácticamente a todos”, señala Akamine.

Para el epidemiólogo José Hinojosa sin vacunas el único camino será el de seguir con restricciones con la aplicación estricta de medidas de bioseguridad. “Vamos a tratar de volver a una normalidad relativa, es decir vamos a tratar de tener una actividad económica más regular”, señaló.



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