El oxígeno se ha convertido en el insumo médico más valioso durante las últimas semanas en Bolivia. Es imprescindible para quienes luchan por respirar y mantenerse con vida para vencer al virus alojado en sus pulmones.

En una casa en la avenida Landívar de Santa Cruz, hay tres personas contagiadas con Covid-19 que precisan oxígeno para seguir respirando, una pareja cree que se contagió en un hospital donde el hombre fue sometido a una cirugía y su esposa iba a visitarlo, el tercero en caer fue el padre de la mujer, don Dionisio Llanos, un jubilado de 86 años.

Tener la oportunidad de seguir respirando con tanques de oxígeno, conlleva un gasto económico considerable que crece cada día.

Cuatro tubos de oxígeno cuestan Bs 2.800 cada uno, la recarga está entre Bs 150 a 180; cada persona ocupa 1 tubo y medio de oxígeno por día, sin contar con los medicamentos, cuyo costo aproximado en 12 días llega a los Bs 28.000 ($us 4 mil).

Pero cubrir estos gastos no está al alcance de todos, un claro ejemplo es una mujer de 45 años, que vive en el barrio La Campiña. 

Ella, junto a su hija y su nieto de siete años, están contagiados, los tres comparten la misma habitación pero no tienen recursos para comprar oxígeno o pagar por atención médica, es más, deben dividir en dos los medicamentos que le recetaron a una de ellas.

Otra situación dramática es la que pasó este hombre que vive solo en un solo cuarto en alquiler con su hijo de 12 años, que se encargó de su cuidado. Juan Carlos Mamani Bautista, estuvo tres semanas en cama y tuvo la suerte de que sus amigos de trabajo le ayudaron a tener un tanque de oxígeno durante ocho días.


Algo importante que señalar es que además del oxígeno y la medicación, es esencial la contratación de médicos o enfermeras para asistir a los pacientes.

Los médicos son testigos del drama que viven los pacientes no solo en los hospitales sino también en sus casas.

Así luchan contra el Covid-19 las personas que tienen la posibilidad o hacen el mayor esfuerzo económico para curarse en sus casas, pero eso puede costar, según los testimonios, entre 10 mil y 15 mil bolivianos por persona.

El pico de casos de la tercera ola se prevé para este mes, por ello, la recomendación sigue siendo, evitar aglomeración atenderse en casa, opción ante saturación de hospitales.

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