“Parece chiste, pero hay gente que no se vacuna porque piensan que no podrá beber por tres meses”, se lamentaba en entrevista con Unitel, el secretario de Desarrollo Humano de la Gobernación de Santa Cruz, Fernando Pacheco. La autoridad pedía a la gente irse a vacunar, en las últimas dos semanas se pasó de más de 15 mil inmunizados diarios a menos de 8 mil, a pesar de que se amplió el rango de edad a los mayores de 40 años.

Es falso que no se pueda tomar por tres meses, la experta Ana María Sapag asegura que el periodo recomendado para evitar el alcohol es de tres días y no por las razones que cree la mayoría. Es mentira también que la vacuna inserte un chip o magnetice el cuerpo, videos en redes sociales muestran a personas ‘convertidas en imanes’, son falsificaciones en las que caen muchos incautos.

"Los antivacunas siempre han existido. Dicen que se les está colocando un chip, metales, esto es completamente falso", dice Reinerio Vargas, encargado del punto de vacunación masiva de la Uagrm.

El nivel de las teorías absurdas es tal que en el norte Potosí creen en fábulas: “Están diciendo que (quienes  recibieron la vacuna) se han convertido en ‘hombres lobo’ y que están comiendo a las personas. Me han enviado audios y fotomontajes, pero todo eso es falso, es sólo un sabotaje para que la gente no se vacune”, denunció la diputada Toribia Lero, de Comunidad Ciudadana (CC) al diario Página Siete.

La vacunación es 100% segura

Los expertos reiteran que las vacunas son 100% seguras. El doctor José Luis Daga asegura que es importante que se aclaren las dudas para que la gente vaya a vacunarse.

“He tenido amigos, pacientes que dicen no quieren vacunarse porque se pueden quedar estériles o las mujeres no se van a poder embarazar o van a morir en ‘x’ años. Si se difunden estos mitos cuesta que la gente vaya a vacunarse. Hay personas inescrupulosas que suben información falsa”, lamenta Daga.

La palabra de la OMS

¿Tienen las vacunas efectos secundarios perjudiciales? No. La Organización Mundial de la Salud explica que las vacunas pasan por procesos científicos largos y rigurosos para asegurarse que son seguras, y son monitoreadas continuamente para detectar problemas de seguridad. El riesgo de efectos a largo plazo de enfermedades prevenibles por vacunación como el sarampión y la poliomielitis es mucho mayor.

"Algunas personas pueden experimentar efectos secundarios leves a corto plazo a la vacunación, como dolor en el lugar de la inyección, fiebre de bajo grado, malestar general o erupción cutánea. Aunque pueden ser incómodos durante un corto período de tiempo, no son graves y significan que el sistema inmunológico está practicando cómo combatir el virus o las bacterias si se expone a estos", señala la Organización Panamericana de la Salud. 

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