Ante la amenaza de una tercera ola en Bolivia, desde el Hospital Japonés de Santa Cruz consideran que no están preparados para afrontar esa emergencia pues todas sus camas de terapia intensiva están ocupadas y solo cuentan con 18 respiradores en funcionamiento.

Cuando comenzó la pandemia, el 2020 se instalaron domos de terapia intensiva en este hospital; sin embargo, la directora Neysi Surriabre manifestó que no cuentan con los equipos suficientes.

“Es necesario que como parte del anuncio de una tercera ola y considerando que es más mortal necesitamos respuestas inmediatas para consolidar ese equipamiento”, manifestó Surriabre.

La profesional de salud agregó que el centro de salud que dirige cuenta con 52 camas de terapia intensiva y hasta este jueves, todas estaban ocupadas. Además, cuentan con 18 respiradores; sin embargo, están siendo sometidos de manera progresiva a un mantenimiento.

No contamos con respiradores suficientes. Teneos 18 para 52 camas, es insuficiente”, agregó Surriabre.

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