Bolivia vive este viernes su primer día de paro en el sector salud, de los diez programados hasta el 28 de febrero, en medio de quejas de ciudadanos que asisten a los centros de salud en busca de atención. La medida se cumple en rechazo a la promulgación de la Ley de Emergencia Sanitaria que contiene artículos cuestionados por los médicos.

En un recorrido que se hizo por diferentes hospitales de la capital cruceña se evidenció que no hubo apertura de entrega de fichas para consulta externa pero sí se brinda asistencia en las salas de Emergencia.

Hay personas que cuestionaron el hecho de que se cumpla una medida de este tipo durante la emergencia por la pandemia, postura que es asumida también por el ministro de Gobierno, Eduardo Del Castillo, que calificó este paro como político recordando que hubo antes reuniones con el Colegio Médico para tratar las observaciones al proyecto de esta norma.


Rocío Rivero, vocera de la Federación Sindical de Ramas Médicas de Salud Pública (Fesirmes) de Santa Cruz, informó que en esta jornada se llevan adelante reuniones por parte de representantes del sector salud para establecer nuevas medidas de presión.

De dichos encuentros se realizan en coordinación con asesores jurídicos pues consideran que la norma promulgada por el presidente Luis Arce es inconstitucional pues vulnera derechos que se dictan en la Ley Marco de Autonomía y la Ley 3131 que establece el ejercicio profesional médico.


El director del Sedes cruceño, Marceo Ríos, pidió al Gobierno y al Consejo Nacional de Salud (Conasa) puedan establecer un diálogo que permita avanzar en esta problemática para que se pueda evitar cualquier eventual daño a la población.

Comentarios