El bosque chiquitano va quedando en cenizas. La imagen de verde vegetación va quedando en un desierto de hojas y ramas quemadas. El fuego sigue avanzando en la zona de Roboré hacia a la Cordillera, área protegida de Ñembi Gausu.

Desde el pasado sábado, día en el que iniciaron los incendios, se han contabilizado más de 20 mil hectáreas afectadas por el fuego.

El peligro es latente en la comunidad Candelaria, donde trabajan bomberos en el afán de sofocar las llamas y evitar que el fuego avance a otros lugares.


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Los bomberos han realizado una estrategia de corta fuegos en la zona de El Naranjo, la que dio buenos resultados tratando de controlar el siniestro. Se siguen con las labores de enfriamiento.

Por otra parte, se continúa encontrando animales con quemaduras en las patas y otros que murieron en el intento de salvarse.  

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