Aún atemorizado por lo que le toco vivir, un hombre contó que había sido secuestrado y torturado en el Plan 3.000. Afortunadamente, logró escapar cuando quienes debían cuidarlo quedaron dormidos después de haber bebido.  La Fuerza Especial de Lucha Contra el Crimen (Felcc) ha esclarecido el hecho y busca a los autores.

“El fin de semana la Felcc trabajó para encontrar a los autores de esta denuncia de privación de la libertad, lesiones y vejámenes”, manifestó Rubén Barrientos, director de la Felcc en Santa Cruz.

La autoridad explicó que al interior de la vivienda donde había sido secuestrado el hombre se encontró un soplete con el que se torturó al secuestrado.  Además, la víctima había sido atada de manos con una cinta adhesiva.

“Sentía mucho temor. Allá en ese galpón me desvistieron y me torturaron. Me querían cortar los dedos, si no escapaba lo iban a hacer”, manifestó la víctima en contacto con Unitel.

El hombre relató que al darse cuenta que sus captores estaban bebiendo, esperó a que se durmieran para comenzar a morder la cinta adhesiva que inmovilizaban sus manos. Una vez logrado el objetivo pudo escapar aunque estaba temeroso.

Tenía miedo que se den cuenta y me persigan, yo no podía caminar por las heridas que tenía en los pies”, explicó el hombre.

Rubén Barrientos señaló que de aparentemente el secuestro se produjo porque la víctima había sido acusada de robar canastillos con pollos.  “No se puede hacer justicia por mano propia, privar de la libertad a una persona”, señaló.