Adelaida murió como consecuencia de un golpe en la nuca, fue tan fuerte el impacto que le quitó la vida, pero además dejó a dos niños sin su madre. La muerte de esta joven mamá de 33 años ocurrió el martes, cuando estaba siendo auxiliada hacia un centro médico; sin embargo, su cuerpo no resistió y ahora su deceso es investigado.

Esta mujer que se ganaba la vida lavando ropa de sus vecinos, vivía en la casa de sus tíos, en la zona norte de la capital paceña. Adelaida ya había sufrido por la violencia de sus parejas, que la golpeaban constantemente.

También te puede interesar: Investigan la muerte de una mujer que habría perdido la vida tras recibir un golpe en la cabeza

Las investigaciones de la Policía dan cuenta que la joven madre ya había escapado de una relación tóxica anterior. Se alejó de una pareja anterior, por las permanentes golpizas que recibía, pero que al parecer nunca denunció, aunque se espera los informes de los registros policiales.

Hace cuatro años decidió darse una segunda oportunidad. Conoció a un hombre con el que comenzó a convivir, sin saber que sería su posible verdugo. 

La investigación policial indica que el hombre y una amiga que lo acompañaba, fueron testigos de la caída de Adelaida y que pese a haberla visto convulsionar en el lugar donde estaba consumiendo bebidas alcohólicas, no hicieron nada por socorrerla a tiempo.

Pero además de los posibles indicios que los policías encontraron en contra de la pareja de Adelaida, se conoció que este hombre la golpeó en al menos cuatro oportunidades, en ninguno de los casos tomó la decisión de denunciar a su agresor, que ahora está preso como el posible autor de su muerte.

Ambos sospechosos están detenidos en la Fuerza Especial de Lucha Contra la Violencia (Felcv). Los agentes creen que se trató de un homicidio, aunque todavía deben sumar o descartar elementos que rodean al hecho de sangre, para confirmar la hipótesis planteada.

Mientras los investigadores definen la imputación en contra de los posibles implicados en la muerte de Adelaida, sus dos hijos, ambos menores de 12 años, tendrán que velar esta noche el cuerpo de su mamá, que calló la violencia física de sus parejas y ahora es un número más para las estadísticas de la violencia contra las mujeres en el país.

Comentarios