Hace cuatro años que David Candia, de 27 años, era voluntario del Grupo de Apoyo Civil a la Policía Boliviana (Gacip) en Santa Cruz, solo acudía como apoyo a los efectivos los fines de semana, sin embargo, este feriado del martes lo habían llamado para salir a patrullar, dejó a su familia por cumplir con su vocación.

“Él estaba tranquilo con su niña y de repente recibe una llamada de los policías para ver si podría colaborar en un patrullaje, él con gusto iba porque lo hacía de todo corazón, le gustaba. Ha salido (de la casa) entre las 14:00 y 15:00”, indicó Carla Languidey, hermana de la víctima.


David deja planes y sueños por cumplir con su familia, esperaba reunirse con ellos para la celebración de San Juan, sin embargo, su vida le fue arrebatada de manera violenta.

El voluntario también se dedicaba a estudiar una profesión a nivel técnico, ya que soñaba con abrir su propio taller. Deja una pequeña de poco más de un año en la orfandad.


David Candia
murió tras recibir seis impactos de bala, dos de ellos en la cabeza; con él, otros dos efectivos de la Policía murieron abatidos en la zona de Urubó, en el municipio de Porongo.

Su hermana afirma que se enteraron de la noticia a través de las redes sociales, y luego un amigo terminó confirmándoles su muerte. La familia pide ayuda para los gastos funerarios ya que afirman, hasta el momento, no han recibido ningún apoyo económico de parte de la Policía.

Lee también: El último chat de uno de los fallecidos revela una agresión previa al asesinato

Él no tenía un sueldo fijo, tenía que buscar la forma de cómo ir a esos patrullajes”, agregó la mujer.

Comentarios