Un informe del Buró Federal de Investigaciones (FBI, por su sigla en inglés) de Estados Unidos, reveló que se arrestó a Rodrigo Méndez Mendizábal, exjefe de Gabinete del exministro de Gobierno Arturo Murillo (2019-2020), acusado percibir sobornos por al menos 582.000 dólares para la compra de material no letal: gases lacrimógenos, estopines y balines de goma.

Según señala la agencia AP, Sergio Rodrigo Méndez fue arrestado el 21 de mayo en Naples, Florida, y acusado de asociación ilícita para lavar dinero, de acuerdo con una demanda federal en Miami que hasta el momento no había salido a la luz.

También detuvieron a otros tres presuntos asociados, todos con doble ciudadanía boliviana y estadounidense, entre ellos el dueño de una empresa con sede en Florida proveedora de pertrechos policiales y militares, además de su padre, este último acusado hace dos décadas en Bolivia de contrabando de armas, según informes de prensa.

De acuerdo con los investigadores, citados por AP, Méndez y otro “funcionario jerárquico” del Ministerio de Gobierno junto con otro asociado al lavado de dinero del Ministerio de Defensa ayudaron a una empresa con sede en Florida a obtener un contrato por 5,6 millones de dólares para proveer gas lacrimógeno y pertrechos no letales al Gobierno de Jeanine Añez.

El presunto dueño de la empresa era Bryan Berkman, quien compró el gas lacrimógeno en Brasil por 3,3 millones de dólares, según la declaración jurada de un agente del Departamento de Seguridad Nacional adjunto a la demanda. Parte de las ganancias se utilizaron para coordinar pagos de sobornos a Méndez y su socio en el Ministerio de Defensa. Una parte de los fondos debía salir de una entrega de 700.000 dólares en efectivo a Bolivia.

Aunque la denuncia no nombra a la empresa estadounidense, Berkman es el director general de Bravo Tactical Solutions, con sede en Taramac, según el registro de empresas de Florida. Su padre, Luis Berkman, también arrestado y acusado, regenta otra empresa con sede en Taramac llamada International Defense Group.

Según informes de la prensa boliviana, Berkman padre fue arrestado por tráfico de armas en 2001, acusado de encabezar una banda criminal que trató de introducir armas militares de asalto de contrabando en Paraguay. Se lo declaró prófugo en 2013 sin que hubiera veredicto de culpabilidad, de acuerdo con un documento judicial boliviano.

El cuarto acusado, Philip Lichtenfeld, es oriundo de Cochabamba, Bolivia, como los Berkman. Estaba viviendo en Buenos Aires, Argentina, antes de entregarse a las autoridades estadounidenses.

Según la demanda, pruebas recabadas de mensajes de texto, correos electrónicos y archivos bancarios revelan que uno de los asociados le pidió a Méndez que escribiera una carta al fabricante brasileño de gas lacrimógeno para insistir que el gobierno boliviano sólo compraría los productos a través de la empresa de Berkman.

Pero en noviembre de 2020, una transferencia bancaria de 5,6 millones de dólares del Banco Central de Bolivia a una cuenta de la empresa de Berkman fue rechazada inicialmente, ante lo cual Méndez envió un correo electrónico al banco estadounidense para tratar de consumar la transacción.

Los abogados de Bryan Berkman y Lichtenfeld no respondieron de inmediato a un pedido de declaraciones de la agencia AP, lo mismo que un defensor de oficio que representó a Méndez en su audiencia de acusación en Tampa.

Comentarios