Arrodilladas y con lágrimas en los ojos, un grupo de mujeres clamaba por el cese de la violencia en el Plan 3.000, lugar en el que en los últimos días se han dado enfrentamientos entre personas que apoyan el paro indefinido y afines al MAS que rechazan esta medida de presión.

"Basta, basta, de rodillas pido basta", "nuestros hijos son chicos; "la impotencia de no poder hacer nada", "que la Policía no nos ataque por favor", eran algunas de las palabras que formaban parte del clamor de estas vecinas.

Su pedido era dado frente a los agentes policiales que habían llegado al lugar y que momentos antes habían lanzado gases lacrimógenos para dispersar a los bandos que se agredían mutuamente en un intento de desbloqueo en la zona de La Campana. Ellas pedían que ya no haya más gasificaciones y que paren los hechos de violencia.

El coronel de la EPI 3, Erick Olguín, señaló que no se iba a levantar este punto de bloqueo pero "si vamos a seguir peleando, metiendo gases y ellos tirando piedras, no va a haber solución", por lo que "a riesgo de ser agredidos, nos hemos acercado, hemos logrado que por lo menos se calmen los ánimos y evitemos enfrentamientos".

Violencia en el Plan 3.000

En el sexto día de paro indefinido de sectores que rechazan la ley 1386 de Ganancias Ilícitas, se produjo una nueva gresca que derivó en la quema de una motocicleta y que dejó a personas afectadas por las características de los agentes químicos utilizados por las fuerzas policiales que pretendían reestablecer el orden en este punto.

Los vecinos reclamaban que no se actúa de la misma forma con quienes realizan bloqueos que con aquellos que se organizan para hacer el desbloqueo, lo que genera la violencia.

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