Pedro Montenegro, extraditado a Brasil por delitos relacionados al narcotráfico en noviembre de 2019, fue condenado en Brasil a 11 años y 8 meses de cárcel por tráfico internacional de drogas, según señala un documento publicado en la página Jusbrasil, una plataforma donde se comparte información judicial del vecino país.

En el documento, al que tuvo acceso Unitel, también se menciona entre los argumentos para la sentencia que se tomó en cuenta la declaración del delegado de la Policía Federal de Brasil en Bolivia, que señala que Montenegro estuvo involucrado con un gran esquema de corrupción policial, en Santa Cruz que culminó con la detención del principal director policial del departamento, Coronel Gonzalo Medina, quien es investigado por presuntamente recibir los salarios de varios traficantes, entre ellos, Montenegro, quien pagó mensualmente para no ser arrestado en Santa Cruz.

A inicios de 2019, se filtró el audio de una conversación entre el entonces comandante nacional de la Policía, Rómulo Delgado, con el entonces jefe de la fuerza antinarcóticos. Allí, la principal autoridad policial del país atribuía su destitución al hecho de haber ordenado investigar a autoridades policiales en Santa Cruz que estaban relacionadas con un narcotraficante.

El nombre de Pedro Montenegro Paz resonó pocos días después en el país y se revelaron sus supuestos vínculos con el entonces jefe de la Felcc en Santa Cruz, Gonzalo Medina y con el capitán Fernando Moreira. Ese fue el inicio de la búsqueda de Montenegro y del destape de su relacionamiento con otras personas, entre ellas, autoridades judiciales.


Según las investigaciones, Montenegro compraba su protección a las autoridades con la finalidad de evitar ser detenido y, en ocasiones figuraba en actos públicos como benefactor de la Policía.

Pronto se develó que usaba doble identidad, pues también se hacía llamar Pedro Hoffman y que era buscado en Brasil por un caso de tráfico internacional de drogas en 2013.

Montenegro se entregó a la Policía y en el organigrama de la investigación, aparecía como socio del colombiano Enrique Villarreal Quinteros, quien junto a su esposa son buscados por narcotráfico en nuestro país.

Los bienes de Montenegro fueron incautados y se encarceló a personas a las que se relacionaba con él, aunque posteriormente algunos recuperaron su libertad.

Montenegro fue sentenciado en Bolivia por el delito de falsedad material y tiene otro proceso por legitimación de ganancias ilícitas. En noviembre de 2019 fue extraditado a Brasil.

En el expediente de su juicio en Brasil, señala que fue sentenciado el 30 de septiembre del año pasado a 11 años y ocho meses de cárcel. Montenegro, que es mencionado con el alias de ‘Gordito’, presentó recursos jurídicos para apelar su condena pero fueron rechazados.

Según la relación de los hechos, las investigaciones realizadas en Brasil apuntan a Montenegro como el proveedor de droga desde Bolivia para trasladarla a suelo brasileño y desde allí a Italia. Todo eso, se pudo determinar luego de que las autoridades de ese país interceptaran llamadas telefónicas e hicieron un seguimiento de más de un año al caso. Sin embargo, en 2013, no pudieron aprehender a Montenegro porque este retornó a Bolivia, por lo cual, solicitaron su extradición.


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