Mucha desazón es lo que se vive en la comunidad Copacabana en la provincia Inquisivi de La Paz, por la muerte de dos niños aparentemente por haber consumido mandarina y yogurt que estaban envenenados. La familia materna de los pequeños sospecha que el autor del crimen ha sido el padre, al que señalan de deber más de Bs 12.000 en pensiones.

Una tía de los menores dice que el hombre fue visto en la comunidad de Copacabana el domingo, el mismo día cuando murieron los pequeños y señaló que se rehusaba a pagar las pensiones de asistencia. 

“Debía 12.300 bolivianos, no quería pagar”, manifestó la tía de los menores, en contacto con Unitel.

La mujer agregó que tras conocerse de la muerte de los dos niños, acudieron a brindar ayuda y consuelo a la madre, cuando otros tres menores comenzaron a sentir fuertes dolores en el estómago. Fue entonces que los menores señalaron que comieron una mandarina y yogurt que estaban en la puerta donde viven las víctimas.

Ahí estaba la mandarina, se alzaron una y se han repartido los dos”, contó la familiar.

Inmediatamente, cuenta la mujer, que hicieron tomar mucha agua y aceite a los menores y posteriormente fueron trasladados al hospital Inquisivi, donde se encuentran internados otros menores que ingirieron también la fruta.

La Policía está en la búsqueda del padre de los niños, considerado por la familia del menor como el responsable del hecho. Hasta las 14:00 había rumores de su aprehensión; sin embargo, ninguna autoridad policial pudo confirmarlo.

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