Por petición de la Fiscalía ayer (jueves) se realizó la exhumación del cuerpo de Aldo Calderón para realizar un nuevo trabajo pericial debido a que el primer médico forense, que atendió el caso, no retiró uno de los proyectiles que estaba alojado el hígado de la víctima, según informaron familiares.

José Carlos Calderón, hermano del fallecido, se dijo preocupado por la actuación del profesional a quien acusa de "negligencia" porque, al no haber retirado la bala en un principio, se pudo haber perdido una evidencia importante para enjuiciar a los sindicados de ser responsables del crimen.

Aldo era instructor de gimnasio y una deuda económica fue el móvil para que se le quitara la vida. La Felcc presentó a Joel Alberto Barba como el principal sospechoso de este hecho. Este hombre estaba en plan de fuga y se desplazaba hacia la frontera con Argentina junto a una familiar cuando fue detenido en un operativo policial. 

Ambos fueron presentados a la opinión pública por la Policía y en las próximas horas serán puestos ante un juez cautelar. El Ministerio Público pedirá su detención preventiva pues considera que existen los elementos suficientes que indican su responsabilidad en el caso.

Fue torturado

Aldo Calerón contrajo una deuda en 2015. Barba le habría prestado 7.000 dólares para que la víctima compre esteroides para comercializar pero el producto fue decomisado al ser ilegal.

El director de la Felcc confirmó que la víctima primero fue privada de libertad por sus captores quienes le produjeron lesiones en el cuerpo y golpes. El informe forense confirmó que el cuerpo presentaba dos heridas de bala.

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