La noche del lunes, personal de la Policía trasladó hasta el Instituto de Investigación Forense (IDIF) al menos 18 cuerpos de las víctimas fatales del embarrancamiento de un bus que viajaba de Chinchiri (Morochata) hacia Quillacollo.

El hecho, que dejó al menos 23 personas fallecidas, se debió a presuntas fallas mecánicas, según el relato que pudo dar el conductor del bus del transporte público, el cual terminó embarrancándose al menos 400 metros.

Algunos de los cuerpos ya fueron reclamados por sus familiares, mientras que el resto permanecerán en el IDIF para realizarles la autopsia legal correspondiente y determinar las causas de su deceso.

Varias personas llegaron hasta el lugar en busca de sus familiares a la espera de poder recoger sus restos.


Por su parte, las personas que resultaron heridas producto del accidente se encuentran recibiendo atención médica en diferentes centros de salud.

El conductor del bus se encuentra internado en la Clínica Santa Rita con un cuadro favorable en su estado de salud, según el informe del médico a cargo, habría presentado algunas molestias debido a los golpes que tiene en el cuerpo, por lo cual, se aguarda su evolución durante la jornada.

El hecho ocurrió en el cruce Independencia – Morochata la jornada del lunes 6 de septiembre, por causas que aún están siendo investigadas. Comunarios del lugar fueron los primeros en llegar para poder ayudar con las tareas de rescate.

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