Las investigaciones de las autoridades argentinas revelaron los detalles que ayudaron a resolver el feminicidio de la boliviana Patricia Rendón Rodríguez, de 31 años de edad. La mujer fue victimada en Catriel y los habitantes se encuentran conmocionados por la brutalidad del caso.

El imputado por el crimen es la expareja de Patricia y padre de su hija de 8 años de edad, Fernando Cronenbold, de 43 años de edad y de nacionalidad boliviana, quien se dedicaba al oficio de soldador y trabajaba en un taller de armado junto a su vivienda, indica el medio argentino Río Negro.

El fiscal jefe de Cipolletti, Gustavo Herrera, indicó que Cronenbold trató de ocultar el crimen, los detalles y las sospechas de las amigas de la víctima lograron revelar lo que pasó con la joven.

Cronenbold fue detenido en la ruta 515 por la Policía conduciendo el coche de Patricia. Cuando la Policía lo detuvo, encontró manchas de sangre en la ropa, el baúl del auto y la placa trasera del auto. El hombre tardó 30 horas en confesar el crimen y cerca de la medianoche del miércoles dio la ubicación.

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La Policía tuvo que esperar que el hombre los guíe al lugar debido a lo difícil del acceso del lugar. El hombre había traslado el cuerpo en el coche de ella hasta un descampado en afueras de la ciudad. Patricia fue hallada el pasado jueves en una zona conocida como El Medanito.

El rostro de la joven estaba envuelto en plástico film y con signos de violencia. El examen forense determinó que fue gopleada hasta morir y que una parte de su cráneo se hundió por la brutalidad del ataque. Además, el dedo pulgar de la joven había sido cercenado.

La Fiscalía maneja la teoría es que Cronenbold utilizó el dedo para desbloquear el celular de Patricia y mandar mensajes a las amigas de Patricia para evitar sospechas.

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“Pero estos mensajes llamaron la atención y despertaron sospechas en las personas que los recibían. Es que Patricia no acostumbraba a enviar mensajes de texto. Le era muy dificultoso porque usaba las uñas muy largas. En general, enviaba mensajes de audio”, dijo el fiscal después de conversar con amigas de la víctima, según el portal de Clarín. 

El fiscal indicó en otra entrevista con una radio argentina, que aún no se halló el dedo.

Otro detalle fue que la antena del celular de Patricia aún seguía activado luego de que el cuerpo de Patricia había aparecido. Cronenbold aún tenía el teléfono en el bolsillo de su campera cuando ya estaba en la celda.

Los informes de la investigación señalan que el crimen se cometió en la casa de exmarido de la joven, cerca de las 8:00 o 9:00 del martes pasado, luego de dejar a la hija de ambos en el colegio. Tras el crimen, el hombre recogió a la menor y la llevó donde una conocida.

Cronenbold ya tenía antecedentes por violencia contra Patricia. El 2020 estuvo detenido tras que la joven lo denunciara por dos episodios de violencia, el 9 y 13 de marzo de ese año, antes del confinamiento por la pandemia de Covid-19, señala el diario Río Negro.

Según Clarín, Patricia decidió dar un vuelco a su vida. Entablaba una relación con un residente en Italia y el día que Patricia fue asesinada debía encontrarse con una de sus amigas para comprar un pasaje a Buenos Aires, donde debía tramitar su visa para viajar el 28 de julio al país europeo, donde planeaba quedarse tres meses.

Se cree que el hombre al enterrarse del viaje mató a la joven. Que Patricia falte a la cita con su amiga comenzó a llamar la atención y así comenzaron las sospechas del crimen.

La familia de Patricia ahora busca la manera de repatriar el cuerpo desde Catriel.

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