El caso del padrastro agresor enviado con detención preventiva a la cárcel de Palmasola en Santa Cruz, tras la golpiza que le dio a su hijastro de 11 años, es una excepción a la regla, según la directora de Defensorías Municipales de La Paz.

Jacqueline Llanos, representante de la Defensoría de la Niñez, aseguró que en la ciudad de La Paz, la justicia difícilmente envía a la cárcel a los agresores de niños, ya que los jueces se limitan a otorgar garantías que a veces ni se cumple, al punto que los niños continúan expuestos a la violencia.

Según manifestó la autoridad municipal, menos del 10% de los casos de agresión a menores termina con una detención preventiva.


“Hemos interpuesto la denuncia y el fiscal ha decidido determinar medidas de protección y no de detención, un aspecto que en algún momento al anterior fiscal departamental le hemos hecho conocer”, declaró Llanos a la red Unitel.

Entre los meses de enero y marzo de este año, al menos 7 niños fueron rescatados por la Alcaldía de La Paz de las golpizas que eran víctimas, de los siete casos, ninguno de los agresores está en la cárcel.

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