El Ministerio de Gobierno presenta una denuncia por uso indebido de influencias e incumplimiento de deberes en contra del exdirector de Migración, Marcel Rivas, quién fue señalado por utilizar esa institución para "perseguir políticamente" a personas que "piensan diferente".

De las 1.061 alertas migratorias que se emitieron durante la gestión de Rivas, "el 42% fueron ilegales" para perseguir a exfuncionarios políticos, periodistas, diplomáticos e incluso empresarios, dijo Eduardo Del Castillo Del Carpio, ministro del área, que enfatizó en que "esto no puede volver a suceder en nuestro país, que se utilice instituciones del Estado para perseguir políticamente a las personas". 

Rivas fue aprehendido y puesto ante un juez cautelar que determinó su detención preventiva en la cárcel de San Pedro. Es investigado por supuestamente favorecer la salida del país de los exministros Arturo Murillo y Fernando López -implicados en el caso de compra de gases lacrimógenos-.

"Queremos que las instituciones cumplan su deber. No podemos recaudar dinero para el Estado y contratar funcionarios para que nos persigan", indicó el ministro de Gobierno.


"Que el odio termine"

El sábado fue la audiencia de Rivas y, a su salida, remarcó que su detención es un "trofeo" para el MAS pero que se deben dejar de lado el revanchismos y es hora de la reconciliación.

"Todo el odio el resentimiento el racismo y la intolerancia se terminen con este trofeo, es momento de avanzar. Bolivia necesita prosperar, necesita trabajar. Que el odio, la discriminación y el resentimiento termine de una vez por todas", apuntó.

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