“Estoy en Estados Unidos hace un mes, inicié el proceso en marzo sin ningún resultado pese a las pruebas y elementos que presenté”, comentó María Isabel Suárez desde Estados Unidos, país al que se fue hace un mes por motivos de seguridad luego de haber denunciado a su expareja, un abogado constitucionalista, por violencia familiar.

Ella, a través de su defensa, pidió la detención en el penal de Palmasola para el acusado, luego de sentar la denuncia por violencia familiar y sicológica.

“Tenía orden de alejamiento pero no cumplió. Recibí amenazas de muerte, de quitarme a mi hija. Me vi en la obligación de firmar un acuerdo transaccional con él, me obligó porque era la única manera de que firme los permisos de viaje para mis hijos”, señaló Suárez.

“Una vez me sacó la mitad del cuerpo por el balcón, nosotros vivíamos en el piso 14, tengo un diario en el cual tengo todas las agresiones en el orden cronológico, tiene 60 páginas”, comentó.

La Fuerza Especial de Lucha Contra la Violencia (Felcv) tras recibir la denuncia por el incumplimiento de las medidas restrictivas por parte del acusado solicitó la orden de aprehensión el pasado 24 de marzo pero no tuvo curso.

“No es una persona que solo grita, es una persona que me desmayó y que sacó medio cuerpo y me quiso matar”, declaró.

La defensa del acusado, el abogado Silvestre Ibáñez, pidió disculpas y perdón en nombre de su defendido. “Está arrepentido, pidió perdón a su hijo y a la madre de su hijo por este hecho”, aseveró.

Ibáñez indicó que su defendido se presentó a declarar de forma voluntaria y que es un juez quien debe determinar su situación jurídica en una audiencia de medidas cautelares. Añadió que presentarán un memorial al Ministerio Público argumentando que su defendido tiene toda la predisposición para colaborar en el proceso.

 


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