El sicario Oscar Alberto Alejandro Díaz, alías “Cabeza” o “El Cabezón”, tiene 29 años y llegaba a cobrar entre 80 mil a 100 mil dólares por asesinar dependiendo de quién era víctima y operaba en Tucumán y Salta, según medios argentinos. Además de estar vinculado con el tráfico de drogas, es yerno de un jefe narco de Orán, en Salta, identificado como Ricardo Raúl “El Coya” Rojas.

El hombre tenía un sello rojo de Interpol por homicidio agravado por el uso de arma de fuego, asociación ilícita dedicada al contrabando de estupefacientes, agravado por la participación de dos o más personas organizadas, por la cantidad de estupefacientes y mercaderías.

Dentro del prontuario del hombre, según TN de Argentina, se encuentra un tiroteo en diciembre de 2019. La Policía logró ubicar un galpón donde la banda de “El Coya” acopiaba cocaína y marihuana, pero fueron corridos a tiros por Alejandro.

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El sujeto era el principal sicario de su suegro y ya tenía tres homicidios. Finalmente, “El Coya” fue puesto tras las rejas por otros delitos, pero aún continuaba dando órdenes.

En 2017, 'El Cabezón' estuvo involucrado en el asesinato de un presunto contrabandista que trabajaba para su suegro. Las autoridades creen que el sicario conducía la moto de la que se bajó el asesino. Por ese crimen y una tentativa de homicidio, el “El Coya” fue condenado a cadena perpetua, según el recuento de TN.

Alejandro era buscado por la justicia argentina acusado por el homicidio de un hombre ligado al tráfico de cocaína, Marcelino “Chapaco” Valdez Cari, asesinado en junio de 2020 en plena vía pública, indican medios argentinos.

"Los sicarios, en esa oportunidad, llegaron en una camioneta e intentaron secuestrarlo en plena vía pública. “Chapaco” se resistió y le dispararon. Murió en el hospital por una bala que le atravesó el estómago”, detalla el portal argentino.

Según los medios argentinos, el ahora capturado se movía por la zona de la frontera entre Argentina y Bolivia, pese a estar prófugo y sello rojo.

Tras revelarse en abril de este año, mediante una investigación de prensa, sobre la logística que ofrecía el sicario a sus potenciales clientes, la Fiscalía de Argentina remarcó que continuaban con la búsqueda del sujeto. Ante la exposición, el asesino a sueldo se convirtió en un ‘quemado’ y perdió la protección de la banda con la que operaba y tuvo que refugiarse en Bolivia, indica TN.

El miércoles el ministro Eduardo del Castillo anunció la captura de prófugo y se conoció que ya fue entregado a las autoridades argentinas.

La imagen compartida por Del Castillo dio cuenta del estado de salud del sicario que, según TN llevaba tres días sin comer y que se logró ubicarlo tras el seguimiento de una mujer que lo ayudaba.

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