“La justicia acá en Bolivia no sirve, no ha habido justicia para la muerte de mi esposa”, así resume Ruth Salvatierra, lo que le ha tocado vivir tras la muerte de su esposo, Mario Salvatierra en los enfrentamientos en Montero. La mujer espera reunirse a las 15:00 con la comisión de investigación de la CIDH para hacer escuchar su voz y pedir justicia.

Ha pasado un año de la muerte de Mario; sin embargo, cada día que pasa los familiares añoran su compañía y aunque esperaban que se haga justicia han quedado decepcionados tras las últimas determinaciones de las autoridades que liberaron a los sospechosos de haber disparado contra Salvatierra y Marcelo Terrazas, que perdieron la vida el 31 de octubre del 2019. 

“Las personas que fueron aprehendidas ya están en la calle, a mi esposo nunca más los vamos a volver a ver”, sentenció la esposa. 

Pablo Salvatierra, el hijo de la víctima también está considera que la justicia no es imparcial. “La balanza está inclinada. Los victimadores ahora son víctimas, han liberado a todos los implicados, en especial a Molares, un exguerrillero que admitió que fue parte”, concluyó.

La reunión del Grupo Interdisciplinario de Expertos Independientes (GEIE) que investigan los hechos de violencia postelectorales tienen previsto reunirse con los familiares de las víctimas de Montero a las 15:00 de este jueves. 

El 31 de octubre, Mario Salvatierra y Marcelo Terrazas, que apoyaban el movimiento cívico social que exigía elecciones transparentes, perdieron la vida por impactos de bala durante enfrentamientos en Montero.

En la investigación para dar con los culpables, la Policía detuvo a varios sospechosos; sin embargo, las últimas semanas, todos han sido liberados, incluso un ciudadano argentino, exguerrillero de las FARC, que en su declaración ante la justicia admitió haber estado en los enfrentamientos. “Lo del puente fueron tres días de lucha en diferentes formas”, señaló.