Un fianza de 250.000 dólares y el uso de una tobillera electrónica para identificar su posición, forman parte de las medidas cautelares dadas a conocer por la justicia norteamericana para Sergio Méndez Mendizábal, quien fuera jefe de gabinete de Arturo Murillo durante su gestión en el Ministerio de Gobierno.

Méndez es investigado por el caso soborno y lavado de dinero que implica el haber recibido dinero para beneficiar a una empresa en particular con la compra de gases lacrimógenos y otros equipos para la Policía boliviana.

En la investigación que se realiza se detalló la posible participación de Bryan Samuel Berkman, Luis Berkman y Philip Lichtenfeld quienes pagaron sobornos por al menos $us 582.000 a Méndez Mendizabal, un oficial (funcionario) del Ministerio de Gobierno de Bolivia y al menos $us 20.000 a un oficial (funcionario) del Ministerio de Defensa de Bolivia a cambio de utilizar sus posiciones oficiales para asistir a la empresa intermediaria.

El procurador del Estado Wilfredo Chávez confirmó a medios estatales que Méndez resultó beneficiado con las medidas para obtener su libertad bajo fianza en la que también se lo ha conminado a prestar disposición total en el marco de la investigación y proceso judicial.


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