El exdiputado Tomás Monasterio se presentó ante la Fiscalía este martes para declarar por la denuncia que implica tortura, tentativa de homicidio, lesiones graves y leves y otros y que fue presentada por Alpacino Mojica, hoy director del Segip, quien fue implicado en los hechos de violencia ocurridos en 2019 en el municipio cruceño de Montero.

Monasterio dijo a los medios que se está buscando "criminalizar la labor parlamentaria" y que se viola la ley y la Constitución en la que se establece la inviolabilidad parlamentaria en torno "a que no puede procesarse" a un exdiputado por los actos de fiscalización hechos durante su gestión. 

"Lo que hice fue demostrar y evidenciar una relación demostrada respecto a la existencia de células terroristas operando en el país", apuntó Monasterio.

Mojica estuvo recluido en la cárcel de Palmasola hasta febrero de 2020 acusado de estar implicado en los actos violentos ocurridos el 30 de octubre de 2019 en donde fallecieron los cívicos Mario Salvatierra y Marcelo Terrazas en el barrio Cofadena.

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