Hace dos años que la familia de Patricia Pérez Araúz pide justicia por su muerte. Esta mujer fue llevada en estado crítico a un centro de salud luego de que, según sus allegados, fuera víctima de un ataque violento en el que el principal sospechoso es su expareja. 

Este martes, Natalia Gonzáles, hija de la víctima, indicó que había recibido la información del Ministerio Público de que se reabrió el caso y que nuevamente se evaluarán indicios que sostiene no fueron tomados en cuenta, o valorados de la forma adecuada, en la primera investigación.


En entrevista con La Revista, Gonzáles adelantó que se volverá a llamar a declarar a los testigos, entre los que están "los médicos que atendieron a mi madre" y otras personas que tienen implicancia en este caso.

Sobre la expareja de su madre mencionó que no saben nada de su paradero y que le perdieron el rastro desde que perdió la tutela de sus hijos por lo que "no sabemos si se escapó", esto a pesar de que tenía una orden de arraigo, "pero aun así, en Bolivia todo se puede".

Recuerda que el hombre estuvo ocho horas arrestado y que no fue cautelado, pese a que él fue la última persona que vio en buen estado de salud a su madre quien, de acuerdo a los informes que recibió, tenía golpes en la cabeza y "grietas en las costillas", además que perdió más de un litro de sangre por lo que no comprende cómo fue que se investigó su muerte como algo natural.

"Se ha remitido (el caso) a la Felcv, esperamos a que se reasigne un fiscal y un nuevo investigador", indicó.

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