Tres ladrones fueron encontrados al interior del cementerio La Cuchilla y fueron retenidos por guardias municipales que los atraparon in fraganti mientras cometían el delito de robo.

Los antisociales utilizaron fierros que colocaron como palancas sobre las rejas de los mausoleos para doblarlas y así poder ingresar; ellos ya tenían sillas y bancos listos para ser cargados en un vehículo.

Los gendarmes entregaron a los delincuentes a la Policía para que se los procese conforme a ley.